Tegucigalpa, Honduras.- Los cinco miembros de la División Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco) perecieron al realizar una operación ilegal, al allanar sin orden judicial y sin un fiscal presente una vivienda en Corinto, Omoa, Cortés, informaron fuentes vinculadas al mismo ente policial, así como a inteligencia militar.
El hecho relacionado con un supuesto quite de droga, de unos 250 mil dólares y de un lote de joyas de oro, también pone en la línea de investigación a las siguientes autoridades de la Dipampco: jefe de operaciones comisario Corea Mendoza, al subdirector comisionado Manuel Servellón y al director comisionado Marlon Lagos.
Una vez que el jueves -21 de mayo- por la mañana se conoció el fracaso de los cinco policías, a lo interno de la Dipampco, se vivió un clima muy tenso, tras el ingreso de oficiales de la Secretaría de Seguridad que llegaron con el fin de encontrar y conocer el expediente investigativo de la operación en Corinto.
Toda actuación policial se realiza siguiendo un procedimiento operativo que conlleva pasos, reglas y protocolos para que los hallazgos tengan validez ante un juez competente, la omisión de algunos aspectos en el proceso investigativo y de ejecución no solo ponen en riesgo la vida de los agentes, sino que también vuelve ilegal una operación.
Pasos de una operación policial
1.- Todo caso de investigación comienza con el recibimiento de una denuncia en la cual se detalla la comisión de un acto ilegal, descripciones físicas de los sospechosos, algunas evidencias como tipo de vehículos, placas que utilizan, el lugar donde está ocurriendo el hecho, posibles testigos, entre otros.
2.- Una vez recepcionada la denuncia esta es asignada a un grupo de investigadores que estudian el caso, inician un seguimiento, visitan el lugar, montan vigilancia, analizan si los denunciados pertenecen a determinada estructura criminal, si tienen capacidad de fuego, tipo de armas, si poseen bienes; y tras la recolección de datos y evidencias informan al fiscal del Ministerio Público.
3.- El fiscal estudia los avances de la investigación y determina si está completa o hay que fortalecerla. Él puede adoptar otras acciones como ampliar las indagaciones, un estudio de bienes, un peritaje o pedirle al juez una intervención telefónica, todo con el fin de recoger más pruebas.
4.- Una vez completada la investigación los equipos informan al jefe de operaciones, al subdirector y director de la unidad policial sobre los hallazgos encontrados; luego si hay consentimiento del mando superior, el fiscal y los investigadores preparan el operativo de captura o de allanamiento.
5.- Los preparativos de la operación incluye una revisión de los riesgos y de los protocolos de seguridad, teniendo en cuenta el comportamiento y poder de fuego del enemigo. En esta fase se determina también la logística a utilizar, el tipo del recurso humano y la fecha y hora del operativo.
6.- Si la operación requiere el ingreso a una o varias viviendas, el fiscal solicita a un juez del lugar donde se realizará el operativo, una orden de allanamiento y la presencia de un juez ejecutor que convalide toda la legalidad del accionar policial. Todas estas acciones son del conocimiento de los jefes policiales.
7.- En el libro de novedades diarias, toda unidad policial registra con nombre y apellido a los agentes y oficiales que salen a participar en el operativo, anotan el tipo de denuncia que atienden, el día, fecha, hora y el lugar, así como los medios de transporte y otra logística requerida.
8.- Al momento del allanamiento, primero ingresan los policías e investigadores especializados en resolver asaltos y capturas, detrás va un fiscal y un juez ejecutor, operadores de justicia que dan validez a las acciones de los agentes, luego ingresan los agentes recogedores de evidencias.
9.- Una vez recolectadas las evidencias por parte de los equipos especializados estas siguen una cadena de custodia; y si en el operativo también hay capturas de sospechosos estos deben ser presentados, junto con las evidencias, ante los tribunales de justicia dentro del término de las siguientes 24 horas.
Sumando a lo anterior, el caso de la operación en Corinto donde pereció el subcomisario Lester Josué Amador Herrera y los agentes Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Lionel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavides y Emerson Josué Canales Fúnez, también debió haber sido del conocimiento de la oficina de la Dipampco en Cortés, por cuestiones de apoyo, dijo una fuente.
La operación que tuvo lugar en Corinto, ejecutada por un grupo de cuatro agentes y de un subcomisario, extrañamente careció de refuerzos, de una orden de allanamiento, de un fiscal, de un juez ejecutor y de un equipo especializado en recolección de evidencias.