Tegucigalpa, Honduras.-Lo que se ejecutó en Corinto, Omoa, Cortés no fue un operativo policial convencional.
Las primeras pesquisas indican que se trató de una operación de quite de droga y dinero que terminó con cinco agentes de la Policía Nacional asesinados, tras una incursión clandestina realizada a espaldas de la jerarquía policial.
De acuerdo con fuentes de Inteligencia del Estado y de la Fiscalía, consultadas por EL HERALDO, el grupo, integrado por un oficial y cuatro agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), salió desde Tegucigalpa para ejecutar una acción fuera de la estructura oficial de mando.
Al frente iba el subcomisario Lester Josué Amador Herrera, acompañado por los agentes Dailin Francisco Elvir Quintanilla, Lionel Alejandro Valdez Núñez, Nels Makley Eguigure Benavides y Emerson Josué Canales Fúnez.
La operación se desarrolló sin orden judicial, sin requerimiento fiscal y sin conocimiento formal de las autoridades policiales superiores.
El objetivo era una lujosa vivienda en Corinto, Omoa, presuntamente vinculada al narcotráfico. Pero lo que parecía una incursión rápida terminó en una emboscada mortal.
Al irrumpir en la propiedad, los policías se encontraron con hombres fuertemente armados que los superaron en número y capacidad de fuego.
Horas después, sus cuerpos fueron hallados abandonados y desmembrados en una carretera secundaria que conduce hacia la comunidad de Tegucigalpita.
La propia Secretaría de Seguridad confirmó que el operativo se realizó fuera de protocolo.
“Sin seguir los protocolos institucionales de legalidad, seguridad y acompañamiento judicial correspondiente, realizaron un operativo de allanamiento”, señaló la institución en un comunicado oficial.
La dependencia agregó que la vivienda intervenida estaba relacionada con una estructura criminal dedicada al narcotráfico dirigida por Heber Noé Argueta Zavala.
Fuentes consultadas también señalan que el subcomisario Lester Amador Herrera había sido mencionado anteriormente en investigaciones por su supuesta participación en robos de drogas y joyas, asaltos, entre otros ilícitos.
En varias ocasiones entró en conflicto con fiscales del mismo tiempo porque los agentes detectetaban incongruencias en los casos que él presentaba para la judicialización .
El escándalo provocó una reacción inmediata. la Secretaría de Seguridad ordenó la intervención de Dipampco y separó a los altos mandos de esa unidad especializada mientras avanzan las pesquisas.