Trujillo, Honduras.- En un ambiente de profundo dolor, consternación y exigencia de justicia, familiares, amigos y compañeros de lucha comunitaria dieron el último adiós a las hermanas Mirza Jackeline Rodríguez, Mirian Janeth Rodríguez y María Linda Rodríguez.
Los restos de las tres mujeres fueron sepultados en el cementerio de la comunidad de Rigores, en este municipio.
Las hermanas Rodríguez se encuentran entre las víctimas de la trágica masacre ocurrida la madrugada del pasado martes en la finca Paso Aguán, un suceso que ha dejado luto no solo en sus hogares, sino en todo el movimiento campesino de la región del Bajo Aguán.
El cortejo fúnebre estuvo acompañado por una multitud de lugareños y miembros de diversas organizaciones campesinas, quienes exigían que los crimenes no queden en la impunidad.
Las escenas de dolor eran desgarradoras mientras los féretros de las tres hermanas eran depositados en su última morada.
La masacre, que cobró la vida de un total de 19 personas (incluyendo a las tres hermanas), fue perpetrada por sujetos fuertemente armados que irrumpieron en la finca Paso Aguán durante la madrugada del pasado jueves.
El predio se encontraba ocupado por grupos campesinos de la zona en el marco de un prolongado conflicto agrario que afecta a la región.
Hasta el momento, las autoridades policiales no han brindado un informe oficial definitivo sobre los autores materiales e intelectuales del múltiple crimen, aunque se presume que el ataque está vinculado directamente a las disputas por la tenencia de la tierra.