Honduras

El pequeño Enmanuel en casa y con su familia

A su salida del Hospital Escuela Universitario, sus padres llevaron al recién nacido a la iglesia de Suyapa.

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30.09.2015

TEGUCIGALPA, Honduras

Lo peor ya pasó, el bebé que acaparó la atención de todo un país ya se encuentra seguro en casa.

Vestido como un tierno conejito amarillo, Enmanuel Eduardo salió del Hospital Materno Infantil para conocer a todos sus familiares.

La pesadilla por fin parece terminar y es que desde la semana pasada se dio a conocer que el no era el bebé que Ligia estaba esperando, pues habría sido cambiado por una niña.

Sin embargo, al mediodía, después de una engorrosa espera, la madre salió del Hospital Escuela Universitario (HEU) y pudo llevarse a su pequeño a casa. Esto después de conocer el resultado de una prueba de ADN donde se demostraba la paternidad suya y de su esposo.

“Ya por fin mi niño está conmigo, estoy muy feliz y emocionada, amo a mi hijo y lo acepto como es, no me importa qué sexo sea”, dijo.

Ligia mencionó que los planes de realizar una segunda prueba de ADN siguen en pie, pero que ella reconoce al bebé como suyo.

Añadió que ella en ningún momento negó al pequeño, pero sí insistió en que fue víctima de una irresponsabilidad por parte del personal médico del centro hospitalario.

“Vamos a tener una segunda opinión, eso lo habíamos decidido desde el principio; ahora yo quiero aclarar algo: yo nunca negué a mi hijo, pero sí le pido al hospital que sean más responsables”, dijo.

Añadió que ya fue evaluada por un psiquiatra para corroborar que no existan daños psicológicos. “Antes de todo me hicieron evaluaciones, y estoy bien, pero algo sí puedo decir: a ninguna madre le deseo lo que yo pasé, es una experiencia horrible que nadie debe pasar”, manifestó la madre del pequeño.

Abuelos felices

Con lágrimas en sus ojos, la abuela del menor, Yamileth Rivera, no paró de dar gracias al creador por la pequeña personita que llevaba en su brazos.

“Le doy gracias a Dios que todo esto ya se terminó, ahora lo vamos a llevar a la iglesia para darle gracias por la bendición de tenerlo con nosotros, es mi nieto y yo lo amo”, expresó la sonriente abuela.

Por su parte, don Eduardo Obando se mostró calmado y agradeció el apoyo a todos los medios de comunicación que dieron cobertura al caso.

“Estamos felices, contentos de saber que el bebé ya se va con nosotros, yo lo reconozco como mi nieto y pues no nos queda más que agradecer a Dios por esta bendición”, dijo.

Acción de gracias

Después del ajetreo de sacar al menor del hospital, la emocionada familia se dirigió a la ermita de Suyapa.

Con el pequeño en brazos de doña Yamileth y una vela en manos de Ligia, se emprendió una oración por la vida del pequeño.

“Que sea un hombre de bien Señor”, fueron las palabras de ambas mujeres mientras caminaban rumbo al altar. Las lágrimas no dejaban de caer por el rostro de ambas, y mientras llegaban el bebé únicamente abría y cerraba sus manitas sin emitir ningún sonido. Al llegar al altar, la abuela lo alzó frente a la figura de Jesús y la Virgen para dar un emotivo ¡gracias!

Samantha vendrá después

Días atrás EL HERALDO publicó la conmovedora historia de Gabrielito, el primito que esperaba con ansias al retoño de Ligia. A su corta edad, Gabrielito era un miembro más que esperaba una niña, a la niña que llamarían Samantha.

Decirle a Gabrielito que hubo un error y que en lugar de Samantha le traerían a Enmanuel, era una preocupación de la familia. Pero ayer, cuando el carro de EL HERALDO se estacionó frente al hogar y Enmanuel entró, Gabriel preguntó: ¿Quién viene ahí?

Al ver al angelito solo pudo decir: “¿Me gusta este bebé, ¿donde está Samantha?”

En medio de una risa nerviosa se le explicó que la bebé estaba de viaje y que el único bebé disponible para traer era Enmanuel y que la niña llegaría después, a lo que respondió: “Está bien, me gusta este niño y le voy a prestar mis juguetes”.

Así culminó la odisea, solo queda descansar por estos terribles seis días y celebrar que la familia Obando ya tiene bebé en casa.