Tegucigalpa, Honduras.- La inseguridad que afecta a estudiantes, docentes y centros educativos ha obligado a las autoridades hondureñas a reforzar las acciones de prevención y protección en las escuelas y colegios del país.
La Secretaría de Educación (Seduc) desarrolló una jornada de trabajo en Siguatepeque, Comayagua, para coordinar estrategias encaminadas a prevenir la violencia dentro y alrededor de las aulas.
La actividad fue organizada por la Dirección General de Modalidades Educativas de la Seduc y reunió a autoridades del nivel central y departamental, quienes analizaron acciones para articular e implementar medidas de prevención de la violencia en los centros educativos.
La jornada se desarrolla en medio de un escenario en el que las autoridades de seguridad han identificado diferentes riesgos que afectan a las comunidades educativas.
Entre ellos figuran la violencia, las amenazas, el acoso, el consumo y distribución de drogas, la influencia de maras y pandillas y, más recientemente, denuncias relacionadas con cobros y extorsiones.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Tegucigalpa, donde la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DAET) intervino cinco colegios públicos luego de recibir denuncias sobre presuntos cobros ilegales y amenazas entre estudiantes.
Según las investigaciones, algunos alumnos estarían exigiendo dinero a sus compañeros para permitirles permanecer o circular dentro de determinadas áreas de los centros educativos.
Además, la Policía Nacional anunció en julio que desarrollaría intervenciones en centros de educación media donde se había detectado la presencia de estructuras criminales.
Las autoridades señalaron que algunos grupos estarían utilizando a menores de edad para actividades ilícitas, entre ellas la venta de drogas.
La situación también ha provocado afectaciones en el sector privado, donde se estima que al menos cinco centros educativos privados de Tegucigalpa y San Pedro Sula dejaron de operar debido a amenazas y al cobro de extorsiones.
Es así que, con la jornada, Educación busca fortalecer la coordinación entre las autoridades educativas y las instituciones encargadas de la seguridad para prevenir hechos violentos y garantizar que los centros educativos sean espacios seguros para los estudiantes, docentes y demás miembros de la comunidad educativa.