Honduras

Educación quiere datos sobre salarios y direcciones de los padres de familia

Feniep alerta sobre el riesgo de que esa información vaya a parar a manos de bandas criminales.

07.04.2014

La relación entre el ministro de Educación, Marlon Escoto, y los colegios privados bilingües, sufrió otra severa fricción.

Escoto señaló que muchas escuelas y colegios bilingües, y privados en general, han hecho “negocio” del “fracaso escolar”.

Entre tanto, Carlos Sabillón, presidente de la Federación Nacional de Instituciones Educativas Privadas (Feniep), dijo que el ministro sigue actuando incorrectamente, pues ahora está exigiendo información confidencial de los padres de familia.

Esta información, en caso de caer en manos de bandas criminales, puede comprometer la seguridad de las familias, que podrían ser objeto de extorsiones y secuestros.

Sabillón detalló que “(Escoto) mandó un oficio a los directores departamentales, para que notifiquen a los directores de centros educativos para que se proceda a cargar en el Sistema de Administración de Centros Educativos (SACE) la información sobre ingresos mensuales de la familia y distancia desde las casas de habitación (de los padres) al centro educativo para cada uno de los estudiantes que aparecen en el sistema”.

Sabillón dijo que este asunto es “atentatorio” contra la privacidad de los padres.

“Para comenzar, al momento de matricular yo no le pregunto al padre cuánto gana, entonces esa información no la tenemos... la pregunta que cabe hacerle al ministro es ¿para qué necesita el ministro esta información?”, acusó el presidente de la Feniep.

Ante ese cuestionamiento, Escoto respondió que “los centros privados están obligados a registrar la matrícula en la plataforma de la Secretaría (de Educación), sino entonces a quién le vamos a certificar que es bachiller... Tiene que tener nombre y apellido y quién es su padre de familia y su número de identidad”.


Colegios mercantilistas

El nivel de confrontación se elevó luego que Escoto acusó de que el “fracaso escolar” en los centros privados implica dar tutorías y llevar retrasadas, es decir que el padre pague por ese servicio cuando esos centros deberían hacerlo en condiciones normales con el pago de matrícula y mensualidad que efectúan los padres.

En ese sentido, señaló que un centro privado “es una empresa mercantil que explota el fracaso escolar y le hace ver (al padre) que eso se llama excelencia”.

Señaló además que los colegios bilingües no ofrecen una educación bilingüe porque “una cosa es dar clases en inglés y otra es dar una educación bilingüe... Entonces, cuando un niño dice ‘no entendí la prueba de matemáticas porque estaba en español’ significa que la escuela no es bilingüe, sino que solo enseña en otro idioma”.

“Entonces, por eso muchas escuelas temen perder mercado al evidenciar que no todo lo que dicen es cierto... Con el respeto de las instituciones bilingües tradicionales y consolidadas que hay en el país”, concluyó Escoto.