Discurso íntegro de Juan Orlando Hernández en su regreso a Honduras

El exmandatario dirigió su discurso a los cientos de simpatizantes que se reunieron desde distintos puntos de Honduras en la Finca Rocío en Comayagua

  • Actualizado: 26 de julio de 2026 a las 10:24
Discurso íntegro de Juan Orlando Hernández en su regreso a Honduras

Comayagua, Honduras.- Desde un escenario preparado en la Finca Rocío, ubicada a unos cinco kilómetros de la CA-5 en Comayagua, el exmandatario Juan Orlando Hernández dirigió su primer discurso tras su regreso a Honduras.

En el lugar se reunieron cientos de simpatizantes del Partido Nacional que se movilizaron desde distintos puntos del país para recibir al exgobernante.

Con las palabras "Muchísimas gracias", el exmandatario inició su discurso para reconocer que está en Honduras por bendición de Dios. En sus palabras reconoció estar en libertad por su fe y el apoyo de su familia: "Soy un hombre bendecido por Dios, me dio una familia que ha sido mi roca", manifestó Juan Orlando Hernández ante la comparecencia que lo escuchaba atentamente.

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Aquí el discurso íntegro:

"Muchísimas gracias, primero que nada, le doy gracias al Señor Dios de los Ejércitos, nuestro Creador, que por Él estoy en libertad. A Él sea toda la gloria, la alabanza, por los siglos de los siglos. Soy un hombre bendecido por Dios.

Me dio una familia, que ha sido mi roca. Mi familia cercana. Nunca voy a olvidar cuando hablé con mi papá y con mi mamá. Y les dije, fíjense que, creo que me voy a casar. Y ya mi papá, un hombre muy sabio, ya tenía información, al igual que mi mamá. Y me dice, y es con aquella muchacha que también estudia Derecho. Le digo yo, ¿cuál? Y me dice, ¿verdad que se llama Ana? Sí papá. Entonces, allá donde Dios lo tiene, mi padre, mi mamá que está aquí, me dieron la bendición y no podía escoger mejor mujer.

En las buenas y en las malas, y cuando todo parecía que se derrumbaba, quedó ella al frente y con mucha fuerza y temple, que solo lo da la fe en Dios, nuestro Creador, se puso de frente ante el mundo y dijo, Juan Orlando, y mis hijos, dijeron, Juan Orlando volverá. Y mi mamá también orando, y muchos de ustedes decían, Juan Orlando volverá.

Y hoy, gracias a sus oraciones, ya volví a mi hermosa tierra. Hoy quiero decirles también que tengo, gracias a Dios, otra familia extendida. La familia con la que trabajé durante ocho años. Me hicieron presidente dos veces y me hicieron cumplir un gran sueño, fuimos a través de mi gobierno, de casa en casa, tocando puertas, viendo a los más necesitados, viendo si tenían piso de tierra, para cambiárselo a piso de cemento.

Cambiándole los fogones tradicionales, por el ecofogón, y por eso me pusieron "Juan Fogón". Promovimos las microempresas de las tortillas, y me pusieron "Juan Tortilla". Creyeron que al hacer eso, me iban a avergonzar y yo les dije en aquella ocasión, le doy gracias a Dios por los orígenes que tengo. Nací orgullosamente en una aldea que se llama Río Grande. Mi mamá también es de una aldea, y mi padre también y siempre me sentí orgulloso de mis raíces.

Pero además, esa familia extendida, me permitió mover el crédito a la gente que más necesitaba. Los guías de familia, los de Mejores Familias, los promotores del Bono, los de Chamba Comunitaria, los de Protección Civil, los de Chambita, los de Mejores Familias.

Yo quiero decir hoy aquí, con mucho orgullo, llegamos a este lugar más alejado, recóndito de Honduras. No había carretera, no había puente, pero los guías de familia y los demás estaban ahí. Y llegamos a familias que se sintieron por décadas abandonadas y rechazadas, les dijimos: ustedes son tan hondureños como nosotros. Tienen dignidad y juntos queremos que crezcan para que salgan adelante.

Por eso, a todas esas familias extendidas, hoy les digo, estoy convencido que Dios hizo este milagro por el trabajo que ustedes hicieron en beneficio de los más pobres de Honduras. Y quiero también decir que de igual manera ustedes llegaron todos los días cuando nosotros sufríamos, cuando les tuve que decir a mis hijos por una videollamada, hijos, no me voy a ir para ningún lado, voy a enfrentar esto. No es cierto, son falsas esas acusaciones. Y estas dos mujeres valientes igual me dijeron: papá, si nosotros te conocemos.

Y después les dije, vamos a comenzar con caminos duros y difíciles. Pero me siento orgulloso de los hijos que tengo. Se pusieron de frente, empezaron a decir cuál era la verdad y como empezó a trascender en Honduras y después a Estados Unidos, empezaron a investigar.

Y de repente empezaron a escribir artículos, finalmente, el presidente más informado del mundo, dijo, yo revisé, mi equipo y yo lo revisamos detalladamente, y aquí se ha cometido una tremenda injusticia. Es una cacería de brujas. Es el uso de la justicia como arma política.

Todo comenzó aquí y tantos de ustedes que nunca dejaron de creer, porque en Honduras todos nos conocemos. Todos sabemos quiénes somos. Salvar a Honduras eran pocos los que habían tomado decisiones en el pasado, pero al estar al frente dije yo, no puedo voltear la cara para otro lado. Es lo que más hace sufrir a mi pueblo. La violencia.

Y yo les dije que iba a hacer lo que tenía que hacer en el marco de la ley. Yo sé que ha sido una prueba difícil para muchos de ustedes. Porque han sufrido conmigo, a muchos de ustedes los sacaron de sus trabajos. Los persiguieron. Los insultaban.

Pero yo jamás, nunca, iba a tranzar algo ilegal cuando alguien me dijo, ¿y por qué no negociar? Les dije yo, ustedes no entienden que hay cosas más grandes, que es la verdad, la verdad siempre sale a la luz.

Y lo hice no solo por Juan Orlando. Lo hice por mi esposa, por mis hijos y por mi madre. Pero lo hice por todos ustedes. Lo hice por Honduras y hoy, como decía ese ángel guardián que me puso Dios, fíjense bien nombrado por el juez Castel.

Renato Stabile, me lo puso nombrado y desde un inicio yo sentí aquel acompañamiento, aquella seguridad. Y me dijo Juan Orlando, vamos a llegar hasta las últimas consecuencias porque vos sos inocente y yo voy a regresar a Honduras solamente si te llevo a vos conmigo. Gracias Renato. 'Thank you, very much' (Muchas gracias), Renato.

Porque ahora que la corte del segundo circuito de Nueva York ordenó eliminar la sentencia y la condena y también ordenó limpiar todos los cargos no solamente es una reivindicación para Juan Orlando y su familia, es también la reivindicación para mi querido pueblo hondureño.

Es la reivindicación ante aquellos ataques que le hacían aquellas personas allá en Nueva York haciéndole caso a los que se fueron huyendo de aquí, a los que extraditamos y le echaron lodo a nuestras Fuerzas Armadas a la policía que habíamos reformado, obviaron eso a pesar de que ellos mismos reconocieron que era un ejemplo de transformación lo que estábamos haciendo.

Dijeron que Honduras era de todo, lo que no dijeron fue que hubo una generación de nosotros que se atrevió a hacer lo que muchos no quisieron hacer, porque cuando uno tiene un cargo tiene que asumir la responsabilidad y eso fue lo que hicimos.

Quería decirles eso, pero también decirles que ahora mi propósito de vida tiene que ver con mi familia hoy quiero aprovechar el tiempo que Dios me da porque quiero ver crecer a mis nietas y a otros que van a venir por ahí, quiero disfrutar con mis hijos sentarme tranquilamente en la casa a platicar de cualquier cosa, lo que no hice por estar en el gobierno.

Aún los domingos que era para ellos, en la cena estábamos sentados y yo estaba pensando me tendrá este ministro listo esto para mañana y me levantaba y físicamente, a veces, estaba ahí pero no estaba realmente con ellos y ahora miren la lección que me han dado se metieron de cabeza a defenderme y me siento orgulloso de la familia que Dios me dio por eso les debo a ellos estar cerca.

El segundo propósito, y yo lo digo públicamente con todo respeto dije desde el segundo día que salí de prisión, así como enfrenté la justicia de Estados Unidos porque sabía que la verdad no la podían esconder para siempre, así dije al salir de prisión voy para Honduras y voy a enfrentar la justicia hondureña porque la verdad no la pueden esconder, se tardaron seis meses y yo pidiendo que levantaran esa orden de captura, que a todas luces es una persecución política, pero tuve que tener paciencia.

Mi familia me decía papá; Ana me decía, Juan; mi mamá, hijo, no te vengas que no queremos volverte a ver así, pero yo llegué a un momento donde les dije lo que mi corazón me decía: absolutamente nadie va a evitar que yo llegue a Honduras, solo Dios.

Ellos tomarán la decisión que van a hacer conmigo, pero yo ya pasé por situaciones difíciles y lo menos que voy ahora es a la chancha de la fuerza cuando la verdad me asiste, entonces pido como cualquier ciudadano que se aplique la ley como se tiene que aplicar que no politicen la justicia y voy a luchar también porque a esta mujer, mi madre y a mi padre les costó hacer los bienes que nos heredaron a nosotros.

Fíjense que hay bienes como el lugar donde yo nací que nos lo quitaron y mi papá lo había comprado unas partes diez años, otras veinte años, otras treinta años antes de que yo naciera, como voy a quedarme yo callado si sé que mi papá está allá arriba pendiente de eso, como voy a ver a mi mamá yo todos los días, así es de que voy de frente con eso también porque el derecho me asiste y siempre dentro del respeto y la ley, porque ya los cargos que originaron ese juicio son cargos que fueron eliminados por completo por la justicia de Estados Unidos.

Pero además quiero también decirles que siento mucha gratitud con ustedes, mi corazón está lleno de agradecimiento a ustedes y a los que no pudieron venir, pero que me han tenido en oración y que han estado también abogando por mi libertad, que nunca retrocedieron que nunca dejaron de creer y mi gran lección es cuando la adversidad viene, porque va a venir siempre, la vida es así, lo importante es cómo se enfrentan los problemas.

Nunca agachen la cabeza siempre con la cabeza levantada, a mí me quisieron humillar me hicieron un show cuando me sacaron de aquí y les dije directamente a ellos aunque ustedes quieran humillarme no me voy a dejar humillado, porque de rodillas de rodillas sólo ante Dios, mi creador que Él es el que me ampara.

Por eso hoy aquí quiero dejarles con este pensamiento, se ha especulado mucho, dicen, aquí viene Juan Orlando ¿cuáles van a ser las consecuencias? yo les digo no, no tengan temor vengo con el corazón lleno de esperanza, de humildad, de gratitud, vengo a ser un hondureño más que construye, que edifica, que unifica dentro de mi partido y afuera de mi partido.

Si algunos por ahí han querido sembrar esa semillita de discordia, nuestro partido es un partido muy maduro, es un partido muy grande, es un partido inteligente a nosotros no nos van a dividir a nosotros no nos van a separar ¿saben por qué? porque un país fuerte es porque tiene instituciones fuertes y este partido nuestro, como aspiraría que fueran también los demás partidos, tiene que ser un partido fuerte, robusto, que cuando nos reunamos como estamos aquí tiembla la tierra porque es el gran Partido Nacional, en Dios ante todas las cosas porque somos solidarios y nunca olviden lo que les dije una vez: Hay cosas más grandes que el individuo, y en la familia hay cosas más grandes también que el partido, es Honduras y por eso les dije el Partido Nacional es una joya que hay que cuidar.

Recuerden que llegamos a ser de este partido el partido más grande, más fuerte, más organizado y más efervescente de Honduras y Centroamérica y lo último que quiero dejar claro es que debemos de unirnos los hondureños y ayudar a sacar al país adelante al presidente (Nasry) Asfura.

Se le vino una gran tormenta en el momento que iba a contar los votos, le quisieron robar las elecciones pero no se le robaron, pero no pudieron, después no le dieron transición y le dejaron un montón de problemas como queriéndolos esconder.

Al presidente Asfura le deseo todo lo mejor porque es el presidente de Honduras y es el presidente que mi partido puso ahí, todo mi respaldo a él y a su equipo, al presidente del Congreso, Tomás Zambrano, también a todos los diputados de cualquier partido cuenten con Juan Orlando, a todos los alcaldes electos por el pueblo cuenten con Juan Orlando.

De ahí me he querido jubilar, me he querido retirar porque tengo que hacer con mi familia con mis cosas, pero sí mi compromiso de hondureño el día que yo vea que algo está haciendo daño, o que en el horizonte se perfila que nuevamente un radicalismo pueda llegar, ahí estará un indito pelo parado.

A todos ellos les digo, a todos aún a los radicales, tenemos que querer este país, es el nuestro, unámonos todos, se los pido por favor de eso se trata.

Ustedes saben que yo los quiero mucho, que los llevo en el corazón yo quiero que levanten los dos brazos, así cada quien por favor y déjenme darles un abrazo, los quiero mucho y no olviden: soy Juan Orlando Hernández del indómito Lempira, así que les pido las oraciones de todos ustedes, hoy volví a mi tierra, que bonito es estar en la tierra que lo vio nacer, que hermoso tener la familia que tengo y la familia extendida que Dios me dio, por favor DJ ¿quieren bailar? ¿quieren bailar? ¿cómo dicen?

El abrazo de Juan Orlando a doña Elvira en reencuentro con su familia en Palmerola

Hernández fue antecedido por una oración dirigida por el pastor Ulloa y las palabras de agradecimiento de la ex primera dama Ana García.
La abogada agradeció a cada uno de los asistentes por "nunca dejar de creer en la inocencia de Juan Orlando".

También agradeció el trabajo del abogado Renato Stabile y al presidente Donald Trump por el indulto otorgado al hondureño, cabe señalar que esa decisión no revierte el fallo de culpabilidad ni lo declara inocente de los cargos que se le imputaron en el pasado.

¿Qué sigue?

Juan Orlando Hernández regresa a Honduras a enfrentar la justicia, luego de que un juez haya suspendido la orden de captura en su contra.

En el país, enfrenta un proceso judicial derivado del caso Pandora II, una investigación de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (Uferco) que lo señala a él y a otros exfuncionarios del presunto desvío de más de 288 millones de lempiras, entre 2010 y 2013 mediante las fundaciones Todos Somos Honduras y Dibattista.

El esperado beso que Ana García le dio a Juan Orlando Hernández tras su regreso a Honduras

Según el expediente del Ministerio Público, parte de esos recursos públicos habría sido utilizada para financiar campañas políticas, entre ellas la primera campaña presidencial de Hernández, a través de empresas de fachada, contratos ficticios y prestanombres.

A Hernández se le imputan los delitos de fraude y lavado de activos, este último por el presunto manejo de más de 62 millones de lempiras.

El requerimiento fiscal también incluyó al expresidente Porfirio "Pepe" Lobo Sosa, y otros exfuncionarios. Sin embargo, en los últimos meses los tribunales confirmaron el sobreseimiento definitivo a la mayoría de ellos, mientras, el proceso contra Hernández continúa por lo que tras su arribo deberá comparecer a audiencia de declaración de imputado.

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Redacción web
Redacción

Staff de EL HERALDO, medio de comunicación hondureño fundado en 1979.

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