Honduras

Diputados no tienen autoridad moral para interpelar a nadie

El director del Ciprodeh consideró que nada extraordinario ocurrirá tras la interpelación de los operadores de justicia. Juan Orlando hace show político para desmarcarse del fracaso.

07.04.2014

El director del Centro de Investigación, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (Ciprodeh), Wilfredo Méndez, calificó el fin de semana que los diputados al Congreso Nacional no tienen autoridad moral para interpelar a ningún funcionario.

Según Méndez, los diputados también son responsables de la inseguridad y violencia incontrolable que se vive en Honduras, pues cuanta ley han aprobado ha sido ineficaz.

Las debilidades de estas leyes fueron señaladas en su momento por diversos sectores de la sociedad, pero se aprobaron contra viento y marea con fines meramente políticos.

Para el caso, se aprobó la tasa de seguridad sin depurar antes la policía.

Se enviaron militares a las calles pese a que la sociedad fustigó que no tenían preparación en seguridad ciudadana.

Además, se aprobaron leyes de registro celular, escuchas telefónicas pero no se diseñaron los mecanismos para garantizar la obligatoriedad.

Asimismo, se crearon sendas comisiones que absorben enormes cantidades de presupuesto, entre ellas la Reforma a la Seguridad Pública, pero ni una sola de sus sugerencias ha sido tomada en cuenta.

“Nos parece ridículo que le estén pidiendo cuentas a los operadores de justicia por la ineficacia de las leyes que ellos mismos han aprobado, por los nombramientos de operadores de justicia que ellos mismos han avalado”.

Ya basta de pan y circo, pidió el director del Ciprodeh; es preciso que el Congreso de la República o el Poder Ejecutivo en función pongan hombres o mujeres que tengan el valor suficiente para desmantelar las bandas criminales que operan dentro y fuera de la Policía, el Poder Judicial y el Ministerio Público, agregó.

Mientras tengamos esas estructuras tal como están, el pueblo no debe esperar que disminuyan los niveles de violencia en Honduras, expuso Méndez.

En el caso de la Dirección de Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), el propio ministro de Seguridad Pompeyo Bonilla admitió que siempre hay trabas administrativas insuperables, por lo que pidió que se declare ‘emergencia administrativa’.

Por su parte, el presidente Porfirio Lobo también admitió la semana pasada que se debe hacer más reformas a lo aprobado por los diputados.

Considerando lo anterior, entonces cuentas de qué pedirán los diputados si los problemas radican en las débiles leyes aprobadas.

El director del Ciprodeh es de la opinión que este gobierno no ha mostrado verdadera voluntad para combatir el crimen organizado, pese a que gran parte del territorio es controlado por el narcotráfico y bandas del crimen organizado.

Manipuladores

Lamentablemente, este gobierno ha hecho una manipulación colectiva del tema, primero creó una estructura legal a la que no le proporciona los suficientes instrumentos para poder expulsar de las instituciones del sistema de seguridad y justicia a los agentes del crimen organizado.

El gobierno juega con otro elemento al no proporcionarle a estas instituciones el suficiente presupuesto para que puedan hacer las acciones en tiempo y también nombra a personas que no tienen la capacidad de hacerlo.

¿Qué significa esto?, preguntó el director del Ciprodeh, para responderse que “hay una estrategia del gobierno para no combatir el crimen y tratar de hacer creer a la población que hay una lucha contra la delincuencia y la inseguridad”.

En el fondo, el gobierno no ha tenido la pretensión precisa para desmontar todas las redes criminales que hay en Honduras, aún a sabiendas de los informes que le indican esto.

Según Méndez, actualmente hay personas que están dispuestas a revelar nombres de sicarios, directores de la Policía involucrados en el crimen organizado, pero ¿quién va a proteger a estas personas? Si esta persona declara hoy, mañana la asesinan, por eso hay que buscar argumentos alternativos.

En ese sentido, comentó que ya se plantea la intervención internacional porque los países foráneos ven que con estos gobiernos se corre el peligro de que se pierda esta nación.

En cuanto al tema del fracaso de la política de seguridad del gobierno de Porfirio Lobo y de la cual también el presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, es responsable, el director del Ciprodeh analiza que “con estas interpelaciones lo que vemos es que el titular del Legislativo, que es candidato presidencial del Partido Nacional, está tratando de desmarcarse, con acciones mediáticas de ese poder del Estado”.

“Pero no vemos un norte, ni siquiera un ápice de voluntad para cambiar el actual sistema corrupto y si se producen cambios en la Fiscalía, o en la Corte Suprema el Congreso tratará de poner a gente protectora de los intereses de la actual cúpula de gobierno, sostuvo Méndez.

Por otro lado, precisó que la impunidad continuará si no se manda un mensaje claro en respuesta a la criminalidad, las personas que ejercen acciones delictivas las van a seguir cometiendo porque verán que tienen, incluso, mantos protectores desde el mismo Estado. A estas alturas caen en lo ridículo que el Congreso esté llamando para interpelar funcionarios para que al final no hagan nada o se destituyan a los actuales operadores para colocar en esos cargos a personan tan pusilánimes como las anteriores.