Tegucigalpa, Honduras. — Johel Zelaya fue destituido formalmente este día de su cargo como Fiscal General de la República, luego de enfrentar un juicio político y recibir 93 votos a favor de que abandone definitivamente y de inmediato la titularidad del Ministerio Público.
El pleno del Congreso Nacional votó, en medio de un fuerte zafarrancho, en el primer juicio político que se ha desarrollado en Honduras a un alto funcionario del Estado, luego de que Zelaya fue encontrado responsable de actuaciones contrarias a la Constitución de la República o el interés nacional, y por negligencia, incapacidad o incompetencia para el desempeño del cargo.
El ahora exfiscal general, que fue elegido para el cargo de forma interina el 1 de noviembre de 2023 por la comisión permanente del Congreso Nacional, dirigido en ese entonces por Luis Redondo, al no lograr el consenso de 86 votos del pleno requeridos, ahora podría enfrentar incluso procesos penales derivados de la denuncia por la que se le sometió a juicio político.
Zelaya, quien había sido ratificado en el cargo por el pleno el 28 de febrero del siguiente año (2024), solo estuvo dos años y medio como fiscal general pues debía culminar su periodo hasta el 30 de agosto de 2030, es decir tras un periodo de siete años.
Así se celebró el primer juicio político
Protagonizando más evasivas que respuestas, Johel Zelaya compareció ante la comisión investigadora el martes 24 de marzo, luego de que la noche previa fue admitida la denuncia en su contra y se le suspendiera del cargo.
Durante varias horas de audiencia, el funcionario no contestó con precisión varias preguntas de fondo sobre su actuación en la crisis electoral de 2025, el manejo de audios sensibles y la falta de acciones contra actores señalados, mientras protagonizaba choques con varios diputados de la comisión.
Sentado solo frente a los nueve congresistas que integran la comisión, en el Salón de Retratos del Legislativo, Zelaya fue más confrontativo que técnico.
En vez de desmontar con claridad los señalamientos en su contra, recurrió varias veces a fórmulas generales, trasladó responsabilidades a terceros y respondió con argumentos políticos y personales a interrogantes que exigían explicaciones puntuales.
Según expertos consultados por EL HERALDO, su intervención en este juicio político, inédito en Honduras, agravó su posición y lo mostró debilitado ante la comisión, incapaz de sacudirse los principales cuestionamientos de forma y de fondo.
¿Qué decía la denuncia en su contra?
La denuncia de juicio político interpuesta contra el fiscal general Johel Zelaya señaló como causales principales una “denuncia grave en el desempeño de su cargo”, así como presuntas actuaciones contrarias a la Constitución de la República y al interés nacional.
Además, se le atribuyó señalamientos por negligencia, incapacidad o incompetencia en el ejercicio de sus funciones al frente del Ministerio Público.
En el documento también se solicitó al Congreso Nacional de Honduras la admisión de la denuncia y la suspensión del funcionario durante el desarrollo de la investigación, con el objetivo de evitar una posible obstrucción del proceso, y así fue hecho.
Asimismo, se conformó una comisión especial que llevó a cabo las diligencias correspondientes, garantizando el respeto al debido proceso y a los derechos del denunciado, donde luego el pleno del Legislativo deliberó y votó su eventual destitución del cargo.