Caídas, empujones y humo: así se vivió aprobación de denuncia para juicio político a Johel Zelaya
Entre silbatinas y disturbios, el Congreso Nacional admitió la denuncia contra Johel Zelaya, desatando un violento enfrentamiento en el hemiciclo
- Actualizado: 24 de marzo de 2026 a las 10:59
El Hemiciclo Legislativo se convirtió en un campo de batalla durante la noche del pasado lunes 23 de marzo, tras la aprobación de la denuncia para iniciar un juicio político contra el fiscal general, Johel Zelaya. Entre caídas, empujones y humo, así se vivió la sesión. A continuación las imágenes de lo que no se vio.
La chispa que encendió el caos fue la lectura de la denuncia en la que se acusa a Zelaya de actuar en contra de la Constitución, sumado a señalamientos de negligencia, incapacidad e incompetencia en el desempeño de su cargo. Apenas se puso el tema sobre la mesa, el orden desapareció para dar paso al caos.
Diputados del Partido Libertad y Refundación (Libre) reaccionaron con furia ante la moción, desatando un zafarrancho que paralizó por momentos la actividad legislativa. Entre silvatos y el despliegue de rótulos, el hemiciclo se llenó de gritos y reclamos que buscaban frenar a toda costa el avance del proceso judicial contra el fiscal.
La violencia física no tardó en aparecer. En medio del tumulto, se registraron empujones entre parlamentarios y caídas que empañaron la jornada.
El ambiente de alta tensión fue alimentado por el uso de objetos ruidosos y una resistencia física por parte de la oposición que intentaba desestabilizar la votación programada por la junta directiva.
Tras los disturbios que dejaron una imagen deplorable del Poder Legislativo, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, lamentó los hechos. Zambrano afirmó de forma categórica que no era necesario llegar a los empujones entre compañeros de cámara y calificó lo ocurrido como un mal ejemplo para toda la nación hondureña.
Ante el desorden generalizado provocado por el uso de rótulos y bocinas, Zambrano planteó la necesidad de emitir un reglamento severo para sancionar a los diputados que protagonicen este tipo de espectáculos. La propuesta busca poner orden en un recinto que, según sus palabras, debe ser un espacio exclusivo para el respeto y el debate de ideas.
La disposición sugerida apunta directamente al bolsillo de los parlamentarios revoltosos. El presidente legislativo propuso la deducción de 15 días de salario a quienes generen desorden dentro del Congreso, una medida que busca frenar la recurrencia de actos violentos durante las sesiones clave para el país.
Sin embargo, las advertencias de sanciones económicas no hicieron eco en las filas de Libre. El exdiputado Jari Dixon reaccionó de inmediato, minimizando la amenaza de Zambrano. "Si los diputados de Libre se dejan intimidar por Tomás Zambrano de que les va quitar el sueldo ya no tienen más que hacer", manifestó.
"La insurrección debe ser indefinida hasta que respeten a Libre y se den cuenta que nunca estuvimos ni nunca estaremos por un salario en el Congreso Nacional", afirmó el exparlamentario ante los medios de comunicación.
Pese al humo de la discordia y los intentos de frenar la sesión, la denuncia fue finalmente admitida por el pleno. Mientras las bancadas que dieron el primer paso unánime para la destitución de Johel Zelaya, los diputados afines a Libre se mantiene en pie de guerra.
El proceso contra Johel Zelaya apenas comienza, pero no se descarta que los zafarranchos sigan. El fiscal suspendido de su cargo se presentará este martes ante la Comisión Especial del Congreso Nacional en punto de las 2:00 de la tarde.