Humeantes tiras de carne de res y cerdo emanan su inconfundible aroma, para deleite de los transeúntes que aspiran la tentación puesta en una parrilla.
El jugo de la jugosa carne, sazonado con chile, cebolla, tomate y limón, arde en las brasas que inundan el ambiente con el inconfundible olor de las Carnitas El Venado.
Ubicado en el barrio El Tamarindo, en la ciudad de Choluteca, este negocio complementa el menú con los aromáticos chorizos y las exquisitas costillas de cerdo, los infaltables frijoles fritos y el siempre ideal complemento de un pedazo de queso producido en la zona sur de Honduras.
¿Qué falta? Por supuesto, las tortillas, dice su propietaria Nancy Soriano.
Carnitas El Venado calentó sus parrillas desde 1998 y a la fecha cuenta con una leal clientela.
“Mi padre Benedicto Soriano fue el fundador del negocio ”, cuenta la hondureña, una microempresaria que con sabor, buen gusto y sazón ha logrado sostener un negocio donde la calidad es su mayor respaldo.