El canciller Arturo Corrales nuevamente le hará de comodín en el gobierno al ser seleccionado como nuevo ministro de Seguridad para adecentar la Policía Nacional y bajar los altos niveles de homicidios, pese a que no logró depurar el servicio exterior, entre otras metas incumplidas.
No solamente será ministro de Seguridad en sustitución de Pompeyo Bonilla, quien no pudo con la espiral delictiva, sino que también el presidente Porfirio Lobo lo nombró titular de la Comisión de Seguridad y Defensa.
Corrales enfrenta una ola criminal espeluznante que tiene a Honduras como el país más violento del mundo con una tasa de homicidios de 85.5 por cada 100 mil habitantes en 2012.
No depuró
En 19 meses al frente de la diplomacia hondureña, Corrales no efectuó el proceso de profesionalización del servicio exterior que prometió que haría.
El 22 de mayo de 2012 anunció en Consejo de Ministros que realizaría una reorganización en embajadas y consulados. La mayoría no se ejecutaron.
Por ejemplo, aseguró que removería de sus puestos a funcionarios sin perfil profesional, pero los cambios han sido mínimos.
Según el informe Evaluación del Servicio Exterior 2011 Versión Pública, las legaciones diplomáticas de Honduras estaban inundadas de secretarias y bachilleres en cargos relevantes.
Corrales dijo que el personal que no estuviera preparado para sumir las funciones que el cargo le demandaba sería removido, pero casi la totalidad de los 248 evaluados en ese entonces siguen en sus trabajos.
EL HERALDO consultó en Cancillería cuántos empleados del servicios exterior habían sido cambiados de puestos o despedidos y la respuesta dada por medio de la oficina de Relaciones Públicas es que “no se sabe”.
Estaban en la mira de ser separados funcionarios que presentaron hojas de vida en las que se aseguraba que tenían título universitario y no contaban con esa preparación, por lo que mintieron a Cancillería y no se les ha sancionado.
Otra tarea que terminó en fracaso por parte de Corrales fue la de nivelación salarial para el personal más antiguo, ya que muchos trabajadores recién contratados tenían menor ingreso que el resto.
Escándalos
En la parte final de su gestión el canciller enfrentó dos escándalos que intentó mantener con bajo perfil.
La “fiesta sexual” realizada en le embajada de Honduras en Colombia, hecho denunciado por EL HERALDO, le costó el puesto al exembajador de esa oficina, Carlos Rodríguez.
Correspondía que Cancillería despidiera a Rodríguez en aplicación de la Ley de Servicio Exterior, pero Corrales le dio tiempo para renunciar, a la vez que calificó la orgía como “muy poco”.
Otro escándalo que Corrales minimizó fue lo cometido por la cónsul de Honduras en Phoenix, Astrid Kaemper Gaborit, quien usó dinero del gobierno para pagar cuotas de su carro, según denuncia de EL HERALDO.
Corrales dijo que la diplomática le hacía un favor al Estado porque usaba el vehículo para asuntos oficiales.
El canciller, dirigente de la Democracia Cristiana, llegó al gobierno de Lobo como parte del proceso de reconciliación nacional luego de la crisis política de 2009, también se desempeñó como ministro de Planificación en la presente administración. En el pasado firmó un contrato con el Estado al suscribir los servicio de medición eléctrica.
“Milagro”
El futuro ministro de Seguridad dijo que su nombramiento no es ninguna improvisación, pues como canciller trabajó con operadores de justicia para elaborar un plan integral de seguridad y esa experiencia le sirvió para conocer la realidad de la criminalidad.
Anunció que para producir resultados en el combate a la delincuencia se realizará una “evaluación completa de la información para comparar los resultados obtenidos”.
Comparó el cumplimiento de la misión como un milagro y dijo que “los milagros se logran con entendimiento, los milagros se logran con esfuerzo”.
En ese sentido, prometió “acciones contundentes” contra el crimen en base a la coordinación institucional y las reformas legales en materia de seguridad aprobadas por el Congreso Nacional.
Su filosofía de trabajo será la de “decir poco, hacer mucho, para que sean los resultados los que hablen”. Para lograr esos objetivos será necesario una fluida coordinación con las comunidades, insistió.
Crítica
La excomisionada de Policía, María Luisa Borjas, cuestionó el nombramiento de Arturo Corrales como ministro de Seguridad. “Qué experiencia tiene Arturo Corrales en seguridad? él es un negociante y con negocios amarrados en el Estado que tienen todas las ganancias sin arriesgar nada, no me extrañaría que los policías anduvieran haciendo mediciones en los contadores de energía eléctrica”, expresó.