Tegucigalpa, Honduras.- La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) decidió mantener las medidas preventivas en Gracias a Dios y varios municipios de Olancho debido a la persistencia de condiciones que podrían representar peligro para comunidades cercanas a ríos y zonas propensas a inundaciones.
Según el boletín oficial emitido este jueves 16 de julio, Gracias a Dios continuará bajo Alerta Amarilla, mientras que cinco municipios de Olancho permanecerán en Alerta Verde durante un período adicional de 24 horas.
La disposición comenzó a regir a partir de las 3:00 de la tarde y comprende a Juticalpa, San Francisco de Becerra, Patuca, Catacamas y Dulce Nombre de Culmí, donde las autoridades mantendrán vigilancia sobre los caudales y las áreas vulnerables.
Aunque se prevén condiciones mayormente secas en buena parte del territorio nacional, la humedad transportada desde el mar Caribe todavía podría generar lluvias débiles y chubascos dispersos en sectores del norte y nororiente del país.
Ríos bajo vigilancia
El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) indicó que también podrían presentarse precipitaciones aisladas en el noroccidente, impulsadas por el viento acelerado procedente del este.
La principal preocupación se concentra en los ríos que desembocan en La Mosquitia, ya que todavía mantienen un proceso de escorrentía tras las lluvias registradas en días anteriores.
No obstante, las autoridades esperan que los caudales comiencen a disminuir de manera gradual durante las próximas 24 a 48 horas, siempre que no se registren nuevas lluvias intensas en las cuencas.
Recomendaciones
Copeco pidió a la población evitar cruzar ríos, quebradas o vados cuando presenten crecidas, aunque el nivel del agua parezca bajo, debido a que la fuerza de la corriente puede aumentar repentinamente.
Asimismo, recomendó mantener vigilancia permanente en comunidades expuestas a inundaciones o deslizamientos, así como asegurar techos, láminas y objetos que puedan ser desplazados por ráfagas de viento.
Las personas que habitan en zonas de alto riesgo deben mantenerse atentas a cualquier cambio en las condiciones del entorno y seguir las instrucciones emitidas por las autoridades municipales y los comités de emergencia.
Copeco también instó a consultar únicamente los canales oficiales para conocer posibles modificaciones en las alertas y evitar la difusión de información que no haya sido confirmada.
En caso de que el nivel de los ríos aumente o las condiciones se vuelvan peligrosas, las autoridades recomendaron realizar evacuaciones preventivas y trasladarse a lugares seguros antes de que las rutas de salida queden bloqueadas.