Tegucigalpa, Honduras.- El proceso de selección para los nuevos titulares del Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) entra en su fase más intensiva bajo un esquema de escrutinio público.Este martes marca el cierre definitivo para la subsanación de documentos, abriendo paso a una jornada de depuración técnica donde la Comisión Especial reducirá la lista de 100 aspirantes a un grupo selecto de entre 40 y 50 ciudadanos, quienes deberán someterse a las comparecencias públicas a partir de este miércoles.
La logística diseñada por la Cámara Legislativa contempla jornadas extenuantes de hasta doce horas diarias, con el fin de evacuar las entrevistas en un plazo máximo de cuatro días.
Esta celeridad responde a la urgencia de dotar de estabilidad a las instituciones electorales, en un contexto donde la transparencia es la principal demanda de los sectores sociales y políticos que vigilan la conformación de los plenos que regirán los destinos de la democracia hondureña.
"Vamos a invitar a nueve organizaciones de sociedad civil, universidades, iglesias, academia y otros, para que nos acompañen como testigos principales a partir de mañana en las audiencias públicas", manifestó Antonio Rivera Callejas, presidente de la Comisión Especial de Selección.La metodología de las audiencias busca eliminar cualquier sospecha de favoritismo mediante el uso de una tómbola para la selección de preguntas, asegurando que cada postulante sea evaluado bajo las mismas condiciones de rigor.
Además de la exposición de sus planes de trabajo, los candidatos enfrentarán repreguntas directas de los diputados de la comisiónespecial, quienes analizarán no solo el conocimiento técnico en materia electoral, sino también la capacidad de respuesta y la integridad de los comparecientes ante escenarios de crisis.
Pese a la coincidencia con el feriado del 1 de mayo, los diputados han decidido no suspender las labores, priorizando el cumplimiento del cronograma para que la lista final de 18 candidatos llegue a la Secretaría del Congreso a más tardar el próximo lunes.
Este esfuerzo busca que la elección de los consejeros del CNE sea la primera en concretarse, dado que sus requisitos legales son menos extensos que los exigidos para el tribunal de justicia.
"Yo creo que tres a cuatro días en audiencias y después la comisión se encierra para mandarle una lista de 18 al pleno y que el pleno entre esos 18 escoja los seis, cuatro del TJE y dos del CNE", detalló Rivera.
Por su parte, la Secretaría del Congreso Nacional confirmó que el proceso de subsanación de documentos ha sido aprovechado por la mayoría de los postulantes que presentaban inconsistencias en sus expedientes.
De los ocho ciudadanos que se encontraban en riesgo de quedar fuera del proceso el lunes, cinco lograron completar sus carpetas, quedando únicamente tres pendientes de presentar sus constancias legales antes de la hora del cierre establecida para este martes.Con estas incorporaciones, la cifra de participantes se estabiliza en 100 profesionales del derecho y otras ramas afines, de los cuales 59 buscan un espacio en el Consejo Nacional Electoral y 41 aspiran a las magistraturas del Tribunal de Justicia Electoral.
Esta distribución refleja un interés marcado en el órgano administrativo, el cual es el encargado directo de la logística y la transmisión de resultados en las elecciones generales."Ayer subsanaron cinco postulantes. Esperamos que el día de hoy los hagan los tres restantes para que en este caso sean las 100 personas, 59 para el CNE y 41 para el TJE", indicó Carlos Ledezma, secretario del Congreso Nacional.La diferenciación en el tiempo de elección entre ambos órganos obedece a las pruebas de confianza adicionales que deben superar los aspirantes al TJE.
A diferencia del CNE, los candidatos al Tribunal de Justicia Electoral deben someterse a exámenes psicométricos y toxicológicos, procesos que requieren de laboratorios especializados y tiempos de entrega que podrían extender el nombramiento de estos funcionarios por al menos una semana más.La meta de la junta directiva es evacuar primero las vacantes del CNE para asegurar la continuidad administrativa del ente, dejando el cierre del proceso para el TJE una vez se cuente con los resultados de las pruebas de laboratorio.
Esta estrategia de elección escalonada permitiría al pleno legislativo concentrar sus esfuerzos de cabildeo en las posiciones más críticas de manera inmediata, evitando una parálisis prolongada en el sistema electoral."Según lo que tenemos agendado tipo domingo o lunes a más tardar se estaría terminando con los postulantes para el CNE y posteriormente sería con los del TJE porque a ellos se les tienen que hacer pruebas toxicológicas y psicométricas", explicó Ledezma.
El éxito final de esta maratón legislativa dependerá de la capacidad de las bancadas para alcanzar la mayoría calificada de 86 votos.
Al estar integrada la comisión por representantes de los cinco partidos políticos con presencia en el Congreso, existe una expectativa de que los perfiles enviados al pleno cuenten con un nivel de consenso previo que facilite la votación final y evite las dilaciones que han caracterizado otros nombramientos de segundo grado.
No obstante, el cabildeo político final se llevará a cabo bajo la presión de las jefaturas de bancada, quienes deberán decidir si la elección se realiza de forma individual o mediante una planilla global que incluya a todos los sustitutos necesarios.
La transparencia de las audiencias públicas, transmitidas por los canales oficiales del Congreso, será el sustento que los diputados utilizarán para justificar sus votos ante la ciudadanía.
"Ellos van a decidir qué personas son idóneas, en este caso, para ocupar estos cargos y una vez ellos nos van a enviar el listado y se van a estar nombrando los sustitutos, pero algo muy importante: para nombrar cada sustituto tiene que haber 86 votos para su elección", concluyó el secretario del Legislativo.