Entre lunes y martes será turnado al Congreso Nacional el proyecto de reformas a la Ley Marco de Telecomunicaciones, más conocido como “ley mordaza”.
Las sesiones legislativas que habían sido convocadas para el martes a las 3:00 de la tarde, fueron adelantadas para el lunes a las 9:00 de la mañana, de acuerdo a una convocatoria girada a los congresistas por la Secretaría Adjunta del CN.
El anteproyecto de ley, en su última versión, se encuentra colgado en el sitio web de la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos, cuya titular, Ana Pineda, junto a personeros de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, se encargarán el próximo lunes de exponerlo ante los diputados para luego introducirlo a la Cámara, a efecto de que se nombre una comisión dictaminadora en esa misma sesión.
Ante el intempestivo llamado a sesión en un día no usual, la bancada del Partido Liberal se declaró en estado de alerta, según dijo la diputada Waldina Paz, quien afirmó que ese documento deberá ser analizado a profundidad.
La bancada del Partido Liberal, hace una semana se pronunció que no participará en la discusión de iniciativas de ley que atenten contra la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libre empresa.
Aunque diversos sectores de la sociedad han advertido que esta ley vulnera la libertad de expresión, la misma es impulsada por la Secretaría de Derechos Humanos, a través de su ministra Ana Pineda.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en su informe sobre Honduras, ha advertido que dicha ley “contiene disposiciones que violentan principios sobre libertad de expresión y vulneran derechos humanos como la libre asociación, el derecho y acceso al trabajo, el derecho a la propiedad privada”.
Según el informe, el presidente Porfirio Lobo promueve la reforma con el sofisma de “democratizar a los medios”, argumentando que estos solo están interesados en crear conspiraciones, buscar intereses económicos o perjudicar moralmente a la población.
Gremios de prensa en alerta
Las organizaciones de periodistas, la empresa privada y el sector de medios de comunicación coinciden que estas reformas conllevan la intención de aplicar una ley mordaza.
Los funcionarios del gobierno han pretendido disimular el propósito. El mismo presidente del país, Porfirio Lobo, en la última reunión de socialización del polémico proyecto, ha comparado las reformas a las telecomunicaciones que actualmente impulsa el gobierno de México con las que se pretenden imponer en Honduras.
El presidente de la Asociación de Prensa Hondureña (APH), Carlos Rubén Ortiz, afirmó que el proyecto mexicano es totalmente contrario al de Honduras.
Aquí se habla de monopolios y las frecuencias de radio y televisión están ampliamente distribuidas entre sectores comerciales, gobierno y sectores comunitarios.
Aquí se habla de expropiación y de limitar a la empresa privada, se habla de imponer regulaciones y censura a la prensa, mientras en México se habla de inversión y competitividad en las telecomunicaciones, dijo.
La APH se ha opuesto al proyecto, ya que pretende regular derechos inalienables como la libertad de expresión, impone censura a la prensa y bajo ese esquema es preocupante que dicho documento sea sometido al Congreso antes de Semana Santa, concluyó.