Honduras

Concluye dilatada demarcación territorial entre Honduras y El Salvador

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12.07.2016

Nahuaterique, Honduras
La frontera entre Honduras y El Salvador por fin está demarcada en un cien por ciento, pero ambos países siguen en deuda con los pobladores de la zona que reclaman el cumplimiento de otros compromisos de carácter social y de infraestructura establecidos en la Convención sobre Nacionalidad y Derechos Adquiridos.

Fue hasta el año pasado justamente cuando los dos países lograron terminar el trabajo relacionado con el cálculo de coordenadas sobre la base de unos 3,500 monumentos que se terminaron de construir en el año 2012.

O sea que tuvieron que pasar casi 24 años para que la frontera quedara del todo demarcada a la luz del fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, dictado el 11 de septiembre de 1992.

La frontera honduro-salvadoreña tiene una extensión de 374.5 kilómetros comprendidos desde el sector de Tepangüisir hasta la desembocadura del río Goascorán.

En el marco del Tratado General de Paz, suscrito por los dos países el 30 de octubre de 1980, teniendo como mediador al jurista peruano José Luis Bustamante Rivero, se delimitaron 232.5 kilómetros. La parte más sensible (142 kilómetros lineales) fue sometida a mediados de la década de los ochenta a consideración del máximo tribunal de justicia del mundo.

El 11 de septiembre de 1992 la Corte resolvió reconocerle a Honduras 302.16 kilómetros cuadrados (un 69 por ciento) y a El Salvador 139.8 kilómetros (31 por ciento), de total de 437.93 kilómetros cuadrados disputados.

La Comisión Especial de Seguimiento tiene un ambicioso programa de reforestación en la zona recuperada.

Inconformidad y dilatoria
Este fallo para nada agradó a El Salvador, que comenzó a darle dilatorias al tema de la demarcación, que representaba la segunda fase después de la sentencia. Una prueba de esa inconformidad fue la solicitud de revisión de la sentencia presentada por El Salvador en 2002, cuando se cumplieron los diez años del fallo. El Salvador pidió revisar la sentencia relacionada con Goascorán, que le dio a Honduras el cien por ciento de lo disputado.

Sin embargo, el alto tribunal, un año después, ratificó para Honduras los 74.30 kilómetros cuadrados que conformaban Goascorán en una sentencia en la que estuvo presente EL HERALDO.

A partir de ahí el proceso de demarcación se desarrolló de manera lenta por la dilatoria salvadoreña, que muchas veces dejó plantada a la comisión hondureña cuando se pretendía discutir temas sensibles para la colocación de hitos. La Comisión Especial de Demarcación fue creada por los dos países el 11 de febrero de 1986 para ir demarcando la parte menos controversial de la frontera, pero aun así no avanzó mucho. El 19 de enero de 1998, los dos países firmaron un acuerdo para ejecutar el programa de demarcación.

Al 30 de octubre de 2002, la Comisión solo había demarcado 195 kilómetros lineales, faltándole 178.6 kilómetros, de los cuales aún quedaban pendientes 34 kilómetros fijados en el Tratado General de Paz.

Montar, para acortar las distancias, es común en la zona delimitada por la Corte Internacional de Justicia.

El tercero dirimente
El proceso de demarcación se dilató más por la contratación del tercero dirimente, John Gates, para detectar y resolver fallas técnicas a lo largo de algunas zonas delimitadas. Gates representaba a la Organización de Estados Americanos (OEA). El tercero dirimente era una figura alternativa que se hallaba en el artículo 25 del Tratado General de Paz que ordenaba a las partes recurrir al Instituto Interamericano de Geografía e Historia para que nombrara un tercero capaz de dirimir inapelablemente las dificultades de tipo técnico encontradas en el proceso de demarcación. El nombramiento del técnico ingeniero se hizo a petición de los dos países, que lo pidieron por separado; primero fue El Salvador quien alegó “falta de consenso’’ con Honduras par acudir bilateralmente al Instituto. El Salvador pedía al Instituto pronunciarse sobre si las diferencias encontradas en la frontera eran de tipo técnico o jurídico. De ser jurídicas, le daba derecho a acudir a la Corte Internacional de Justicia a pedir una interpretación de la sentencia de 1992, con lo cual hubiese agravado la situación, pero el órgano especializado de la OEA se pronunció diciendo que las dificultades eran simplemente técnicas.

Todo demarcado
El presidente de la Comisión de Demarcación, Miguel Tosta Appel, dijo a EL HERALDO que la demarcación terminó hace cuatro años y la parte de los cálculos de las coordenadas y dibujos que faltaban fueron concluidos el año pasado. “La demarcación está completa, todos los monumentos ya fueron construidos”, dijo.

Foto: El Heraldo