Tegucigalpa, Honduras.- La Junta Directiva del Colegio Médico de Honduras (CMH) denunció el incumplimiento de acuerdos por parte de la Secretaría de Salud (Sesal), situación que están afectando gravemente la estabilidad laboral y la dignidad de los profesionales de la medicina en el país.
A través de un oficio enviado al presidente Nasry Asfura y a las autoridades de la Sesal, el gremio expuso múltiples problemáticas que mantienen en alerta a más de 600 galenos a nivel nacional.
Entre las principales denuncias destacan el retraso en el pago de salarios, una situación que califican de “insostenible” para los médicos y sus familias.
Asimismo, señalaron que varios nombramientos previamente aprobados en mesas técnicas aún no han sido formalizados, generando incertidumbre laboral.
El CMH detalla casos de traslados injustificados de personal, realizados sin el consentimiento de los médicos, así como denuncias de trato laboral inadecuado que podría constituir persecución por parte de algunos jefes.
A eso se suma la negativa de entregar comprobantes de pago en algunos centros de salud, lo que limita el acceso a información básica de los trabajadores.
Otro de los puntos que genera preocupación en el gremio es la posible reprogramación de despidos que estaban previstos para marzo y abril, pero que ahora se ejecutarían en junio.
Los médicos señalan que la medida contradice la necesidad urgente de fortalecer el sistema sanitario, que de acuerdo con estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS) requiere la contratación de al menos 18,000 médicos adicionales en el país.
"No es posible seguir exigiendo sacrificios y compromiso mientras persisten atrasos salariales, incertidumbre laboral y violaciones a los acuerdos”, señala el escrito enviado este fin de semana.
Ante esta situación, el Colegio Médico solicitó a las autoridades resolver de manera concreta los problemas en un plazo máximo de dos semanas.
De no obtener respuesta, advirtieron que podrían tomar acciones para defender los derechos laborales del gremio.
Pese a la tensión, los médicos reiteraron su disposición al diálogo, aunque dejaron claro que no renunciarán a la defensa de la estabilidad y dignidad de los profesionales de la salud.