Carmen Leticia, ejemplo de amor y sacrificio de la madre hondureña

Luchemos por el pan de cada día para que no falte en la mesa de nuestros hijos”, expresó con amor Carmen Leticia, resumiento el sacrificio de las madres hondureñas

  • Actualizado: 09 de mayo de 2026 a las 19:12
Carmen Leticia, ejemplo de amor y sacrificio de la madre hondureña

Tegucigalpa, Honduras.- ​​​​​“En el nombre de madre se encierra la más alta expresión del amor, porque no puede haber en la tierra una imagen más clara de Dios”, recita el Himno a la Madre Hondureña, escrito por Augusto C. Coello; palabras que cada año reviven en las escuelas, en los hogares y en los recuerdos de quienes ya no tienen a su madre, pero siguen encontrando en ella el reflejo más puro del amor.

“Me levanto a las 3:00 de la mañana cuando hay que cortar verduras, y así he trabajado desde los 17 años en el campo de cosechas y hortalizas”, expresó con orgullo Carmen Leticia Martínez Fúnez, una madre campesina de Yerbabuena, Lepaterique, Francisco Morazán, cuya historia representa a miles de mujeres hondureñas que convierten la madrugada en su jornada diaria de lucha.

Mientras gran parte de Honduras aún duerme, Carmen ya tiene las manos sobre la tierra húmeda, preparando la cosecha que luego llevará a los mercados de la capital hondureña. Sus días empiezan cuando todavía la neblina cubre las montañas y el frío cala la piel, pero ninguna dificultad ha sido suficiente para detener a esta mujer que ha hecho de la agricultura el sustento de su hogar y de sus hijos.

“Como agricultora le puedo decir que este año no nos ayudó la plaza en los mercados, porque las verduras han estado baratas, pero seguimos luchando en el invierno”, relató Carmen Leticia, acostumbrada a enfrentar temporadas difíciles sin abandonar la esperanza ni el trabajo.

A sus 39 años, Carmen Leticia ha criado a cuatro hijos entre cultivos de verduras y caminos de tierra cubiertos de repollo, brócoli, zanahoria, cebollín y rábano, entre otros productos. Cada surco sembrado ha significado alimento, útiles escolares, ropa y sueños para sus hijos, a quienes ha enseñado que el trabajo honrado nunca debe causar vergüenza.

“Mis tres hijos mayores son estudiados y son agricultores; les he enseñado a agacharse con dignidad en la tierra para que sean personas de bien”, afirmó Carmen, mientras sostenía entre sus brazos a Miguel Servellón, su bebé de apenas tres meses.

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Su historia no es diferente a la de miles de madres campesinas de Honduras que cargan sacos, manejan machete y azadón, cocinan antes del amanecer y, aun así, encuentran tiempo para abrazar, aconsejar y cuidar a sus hijos en medio de las dificultades económicas.

“Es algo ejemplar para la sociedad, porque sin esto no podemos subsistir ni cosechar verduras”, expresó Emanuel Servellón, de 14 años, quien desde pequeño ha acompañado a sus padres en las labores agrícolas y ha aprendido el valor del esfuerzo.

Carmen Leticia es madre de Marlon Servellón, de 23 años; Karen Servellón, de 19; Emanuel Servellón, de 14; y del pequeño Miguel. Todos han crecido viendo cómo su madre transforma el cansancio en fortaleza y convierte cada día difícil en una lección de vida.

En cada rincón del país, las madres hondureñas como Carmen Leticia representan la fuerza silenciosa que se levanta temprano para trabajar la tierra y cuidar el futuro de sus hijos.

“Mis padres son un ejemplo del que he aprendido mucho sobre cómo guiarme en la vida”, manifestó Emanuel, quien asegura admirar la capacidad de sacrificio de su madre y el amor con que ha sostenido a la familia durante años.

En las montañas de Lepaterique y de Honduras, donde muchas veces el invierno destruye caminos y las ventas en los mercados no alcanzan para recuperar la inversión, madres como Carmen continúan sembrando con fe, sabiendo que detrás de cada cosecha está el bienestar de sus hijos.

"Mi madre significa mi vida; es mi reina, la mejor de las madres. Siempre se quita un bocado de la boca para dárnoslo a nosotros, sus hijos”, expresó Karen Servellón, conmovida al hablar de la mujer que considera el pilar de su hogar.

Madres en riesgo

La joven también aprovechó para enviar un mensaje a los hijos hondureños, recordándoles que deben cuidar y valorar a sus madres mientras las tengan con vida, porque son ellas quienes permanecen en los momentos más difíciles.

“A las madres de Honduras, lo primero es desearles un feliz Día de la Madre. Sigamos luchando como agricultoras, ya que es una bendición de Dios llevar estos productos a los mercados. Siempre hay altas y bajas, pero ese es nuestro trabajo”, expresó Carmen Leticia con humildad.

Cada palabra de Carmen refleja la realidad de miles de mujeres hondureñas que, además de madres, son agricultoras, comerciantes, obreras y sostén económico de sus familias, muchas veces sin descanso y sin reconocimiento.

Cada día comienza antes del sol para miles de madres en Honduras, que como Carmen Leticia Martínez Fúnez, luchan en el campo y en los mercados para garantizar el sustento de sus familias con valor.

“Para las madres que se dedican a diferentes trabajos, un abrazo y que todos salgamos adelante. Luchemos por el pan de cada día para que no falte en la mesa de nuestros hijos”, añadió la madre campesina, cuya voz resume el espíritu de sacrificio de tantas mujeres del país.

Carmen también destacó que el trabajo digno debe enseñarse desde el hogar. “Aunque tengamos esposo, siempre luchemos por lo personal; así se crían hijos trabajadores. Eso es lo mejor que podemos enseñarles: que no les dé pena trabajar en la tierra, porque si no trabajamos, no comemos”, expresó.

En este Día de la Madre, la historia de Carmen Leticia Martínez Fúnez recuerda que el amor de una madre hondureña no se mide en palabras, sino en sacrificios, manos cansadas y oraciones discretas. Mujeres que despiertan a las 3:00 de la mañana para sembrar alimento y esperanza, y que, aun en medio del cansancio, siguen siendo el corazón que sostiene a Honduras.

Madres en Honduras
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Yadira Bendaña, gerente del Registro Nacional de las Personas (RNP), informó que actualmente en Honduras se contabilizan 2,865,476 madres vivas, una cifra que refleja el importante papel que desempeñan las mujeres hondureñas en la formación y sostenimiento de las familias en todo el país.

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Marbin López
Marbin López
Periodista

Licenciado en Periodismo, egresado de la UNAH. Periodista de la sección Metro desde 2023. Contador de historias, formado en reportajes de periodismo cultural. Creador de pódcast de poesía, apasionado por la literatura e historia de Honduras.

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