Tegucigalpa, Honduras.- La Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), por medio de su presidente, Karim Faraj, expresó su pesar y consternación ante la reciente ola de violencia que afecta al país, tras las dos masacres registradas el jueves.
La organización empresarial manifestó su solidaridad con las víctimas, sus familiares y las comunidades que permanecen bajo el temor, la incertidumbre y la impotencia.
Faraj advirtió que la criminalidad no solo destruye vidas y debilita el tejido social, sino que también deteriora la imagen de Honduras ante la comunidad internacional, con un impacto negativo en la atracción de inversiones, la generación de empleo y el desarrollo de oportunidades.
Aunque la CCIT reconoció los esfuerzos de las autoridades en materia de seguridad, Faraj señaló que la magnitud de las últimas masacres obliga al país a reflexionar con urgencia sobre la efectividad de la estrategia estatal implementada hasta ahora.
En ese sentido, el sector empresarial organizado consideró indispensable revisar, fortalecer y reorientar las acciones de combate a la delincuencia. Además, pidió un cambio de timón que responda a la gravedad de la crisis.
“Consideramos indispensable revisar, fortalecer y reorientar las acciones de seguridad, así como evaluar de manera objetiva los resultados obtenidos mediante los recursos destinados a este fin, incluyendo la Tasa de Seguridad”, señaló Faraj.
La cámara empresarial subrayó la necesidad de auditar los fondos públicos y pidió que los recursos, en particular los provenientes de la Tasa de Seguridad, sean invertidos de forma eficiente, transparente y focalizada en las zonas más críticas del país.
El organismo también hizo un llamado a la unidad entre el sector público, la empresa privada y la sociedad civil para rechazar la normalización de la violencia, con el objetivo de recuperar la paz, fortalecer la institucionalidad y devolver dignidad y esperanza a las familias hondureñas.