Tegucigalpa, Honduras.- El Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh), la Confederación Hondureña de Mujeres Campesinas (Chmc) y la Confederación Nacional de Campesinos (CNC) expresó este viernes su consternación tras las pérdidas humanas en la aldea Rigores, Trujillo.
"Fueron asesinadas personas trabajadoras del campo", lamentaron en un comunicado en el calificaron la masacre como "repudiable".
"Demandamos de las autoridades de la Policía Nacional y del Ministerio Público una investigación exhaustiva, objetiva y transparente que permita identificar, perseguir penalmente y castigar con todo el peso de la ley a los autores materiales e intelectuales de esta criminal acción que enluta nuevamente al pueblo hondureño", es una de las exigencias planteadas por los organismos campesinos.
La plataforma lamentó la profunda crisis de inseguridad y violencia que afecta al campo hondureño, especialmente en la región del Bajo Aguán, lugar "históricamente golpeada por el crimen organizado y el narcotráfico".
El Cococh, a través de su secretaría ganeral María Paulina Bejarano, junto al Chmc -representado por Mirna Yamileth Espinoza- y Elías Fermín Villalta Zúñiga del CNC, criticaron la impunidad con la que operan las estructuras criminales que mantienen a las familias campesinas viviendo entre el miedo, el dolor y la incertidumbre y sobre todo con un impacto negativo en las actividades productivas rurales.
En el comunicado enfatizan también la constante problemática que enfrentan los campesinos entre conflictos agrarios y violencia que intimida a comunidades enteras.
Concluyen el documento instando al gobierno del presidente Nasry Asfura para que "diseñe e implemente políticas públicas integrales orientadas a fortalecer la presencia institucional del Estado, recuperar la seguridad en el campo hondureño y garantizar que ningún grupo criminal continúe amedrentando a la población mediante actos de terror".