Tegucigalpa, Honduras.-El cardenal Óscar Andrés Rodríguez cuestionó este domingo 30 de agosto a las personas que utilizan posiciones de poder para obtener beneficios económicos y acumular riquezas, durante su homilía dominical, en la que centró parte de su reflexión en la corrupción, la ambición y el sentido de la vida.
Durante su mensaje, Rodríguez se refirió a quienes llegan a ocupar cargos de autoridad con el propósito de aprovecharlos para su beneficio personal y cuestionó que la búsqueda de dinero termine convirtiéndose en la principal motivación de una persona.
“¿De qué vale ganar el mundo entero si no nos vamos a realizar como personas?”, planteó el cardenal durante su reflexión.
Rodríguez sostuvo que la acumulación de bienes obtenidos mediante prácticas ilícitas no garantiza una vida plena y señaló que una persona puede llegar a tener grandes cantidades de dinero, pero perder al mismo tiempo aspectos fundamentales de su existencia.
“¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si malogra su vida?”, expresó al retomar una de las preguntas planteadas en el Evangelio.
El cardenal también habló sobre quienes alcanzan posiciones de poder y, según expuso, terminan concentrando sus esfuerzos en determinar qué pueden obtener para sí mismos durante el tiempo que permanecen en esos cargos.
Asimismo, cuestionó que algunas personas vinculadas con hechos violentos o con grandes fortunas sean admiradas por la sociedad sin que se tome en cuenta el origen de los recursos que poseen.
“Yo nunca he visto un funeral que lleva detrás un camión de mudanzas”, recordó Rodríguez al citar una expresión del papa Francisco para referirse al carácter temporal de las riquezas materiales.
En su homilía, el religioso señaló que el dinero y los bienes acumulados durante la vida no pueden acompañar a una persona después de la muerte y sostuvo que lo que permanece son las consecuencias de las acciones realizadas.
Rodríguez también llamó la atención sobre el deseo constante de acumular y alcanzar mayores niveles de riqueza, al considerar que esta conducta puede llevar a una sociedad a priorizar la satisfacción inmediata por encima de otros valores.
“¿Qué futuro tiene la humanidad por la ambición de tener y tener y tener?”, preguntó el cardenal durante su mensaje.
Además, citó al papa León, quien, según explicó, ha llamado a recuperar una visión centrada en la persona y en la humanidad frente a una sociedad marcada por el deseo de poseer cada vez más.
“La cultura de esa satisfacción no es más que una cultura de los insatisfechos”, afirmó Rodríguez al referirse a quienes, pese a tener acceso a numerosos bienes, mantienen una búsqueda permanente de nuevas posesiones.
El cardenal recordó durante la homilía el llamado de Jesús a negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguirlo, y pidió a los fieles revisar las prioridades que orientan sus vidas.
Su mensaje incluyó un llamado a no colocar el dinero, el poder, el placer o el reconocimiento social por encima de la dignidad humana, el servicio y las acciones orientadas al bien.
Rodríguez concluyó su reflexión invitando a los hondureños a colocar a Jesús en el centro de sus vidas y a buscar un camino basado en el servicio y el amor, en lugar de convertir la acumulación de bienes y la búsqueda de poder en el objetivo principal de su existencia.