Honduras

Barrios con sonido de violín, paz y anhelos

El exitoso programa educativo Barrios Orquestados cosechó solidaridad en territorio hondureño. En Comayagüela ya hay una orquesta de cuerda frotada que es integrada por niños

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16.12.2018

COMAYAGüELA, HONDURAS.-Desde el viejo continente hasta el territorio hondureño llegaron para formar una gran fiesta musical.

El exitoso proyecto educativo que nació en Las Palmas de Gran Canaria y que fue bautizado como Barrios Orquestados, germinó su semilla en territorio cinco estrellas. Y es que una comitiva de seis integrantes del programa que fomenta la educación musical en zonas de riesgo social, conocieron del trabajo que realiza la Asociación Colaboración y Esfuerzo (Acoes) en Honduras en sectores del país que requieren de la mano amiga para vencer con arte y talento la violencia e inseguridad.

Misión musical
La comitiva de voluntarios llegó para compartir su talento musical con los hondureños. El programa se encarga de formar orquestas de cuerda frotada.

Este tipo de orquestas tienen vida gracias a la sonora interpretación de instrumentos como el violín, violoncelo, viola y contrabajo.

La primera etapa en la formación de orquestas estuvo orientada a un grupo de 80 estudiantes de la Escuela Santa Teresa de Jesús de la naciente colonia Nueva Capital de Comayagüela. El proceso de enseñanza musical demoró más de tres semanas.

Los pequeños músicos que fueron formados tienen entre seis y 12 años de edad.
Entre las piezas musicales que han aprendido a interpretar se encuentran Country Dance, “La danza de la jungla”, Bossi y “ Mis primeros pasos”.

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En la colonia Nueva Capital se realiza el proyecto piloto en Honduras, pues en esta zona habitan un promedio de 30 mil personas que en su mayoría son personas jóvenes.

Desde que se formó la orquesta en la colonia se han realizado en tres ocasiones magistrales presentaciones musicales que desbordan en cada interpretación esfuerzo y entusiasmo.

El sacerdote Patricio Larrosa, representante de Acoes, explicó que los integrantes del programa realizaron previo a su llega a Honduras varios conciertos en España para lograr costear la compra de instrumentos musicales que sirven para inspirar a los artistas de menos de un metro de altura.

También los fondos recaudados se utilizaron para financiar el traslado de los voluntarios al país. El proyecto pedagógico ha proporcionado a los estudiantes participantes habilidades para trabajar en equipo, el valor del compromiso y también a respetar las normas, pues quienes integran la orquesta deben abanderar la disciplina.

Durante las clases que recibieron los alumnos se podía apreciar cómo el sonido de las cuerdas en contacto con el arco y sumado al sentimiento de los músicos en formación transportan a los estudiantes a los más grandes escenarios musicales y los alejaba con cada nota de las polvorientas calles y pobreza que experimentan en su zona
de residencia.

Durante el proceso formativo también se capacitó a un grupo de voluntarios para que el programa perdure.

Y para muestra un botón: el pasado 1 de diciembre, en la Escuela Santa Teresa de Jesús, los talentosos niños ofrecieron un concierto de fin de año. La contribución para ingresar al magno concierto fue de tan solo cinco lempiras.

Barrios Encantados
Además del programa para formación de orquestas, también se dieron los lineamientos a más de 120 alumnos para que con el instrumento de su voz puedan entonar sonoras melodías.
Este programa se ha denominado Barrios Encantados.

Y para que los familiares brinden su apoyo incondicional a los talentosos menores también se ha sensibilizado a un grupo de padres de familia sobre la música y de esta manera perdure el proyecto.