Tegucigalpa, Honduras. -La mayoría de los jóvenes que realizan la Prueba Hondureña Universitaria de Medición Académica (PHUMA) consiguen un cupo en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
Según datos del Sistema de Admisión de la máxima casa de estudios, alrededor del 85 % de los aspirantes que se someten a la evaluación logra ser admitido.
Carlos Ordóñez, director del Sistema de Admisión, informó que, después de la pandemia, la cantidad de aspirantes muestra una recuperación en comparación con los primeros años del retorno a las actividades presenciales.
Agregó que la universidad recibe cerca de 40,000 aspirantes cada año, distribuidos en dos procesos de evaluación en los que participan aproximadamente 20,000 jóvenes por jornada.
De acuerdo con Ordóñez, 85 de cada 100 jóvenes que se presentan a realizar la evaluación consiguen ser admitidos en la universidad.
Sin embargo, aclaró que el ingreso a las diferentes carreras está condicionado por el puntaje obtenido y los requisitos establecidos para cada área académica.
La prueba que aplica la UNAH desde el 2025 es un instrumento elaborado por la propia institución para medir los conocimientos y habilidades de quienes buscan ingresar a la educación superior.
Ordóñez aseguró que la prueba se desarrolla bajo criterios científicos y sus contenidos están adecuados al currículo de educación media, con el propósito de evaluar la preparación académica de los estudiantes que finalizan el colegio.
Además de los procesos de evaluación, la UNAH busca ampliar los lugares donde aplica la prueba de admisión para reducir las dificultades de traslado que enfrentan los jóvenes que viven en comunidades alejadas de los centros universitarios.
Las autoridades universitarias trabajan en un plan para extender los puntos de aplicación a otras regiones del territorio nacional.
El proyecto se lleva a cabo en coordinación con la Vicerrectoría Académica (VRA) y contempla principalmente las zonas occidental y sur del país, donde se busca acercar las evaluaciones a los jóvenes que tienen dificultades para trasladarse hasta los centros universitarios.
Ordóñez indicó que la propuesta todavía está en proceso de planificación y que las autoridades deberán definir los municipios que podrían incorporarse, así como la ruta para desarrollar las nuevas jornadas.
Esta modalidad permite que los jóvenes de la zona realicen la prueba sin tener que viajar a otras ciudades, lo que representa una alternativa para quienes enfrentan limitaciones económicas y geográficas.
La ampliación de la cobertura territorial permitiría que más jóvenes puedan participar en el proceso de admisión sin asumir los gastos y las dificultades que implica viajar hasta las principales ciudades donde funciona la universidad.
Actualmente, la universidad desarrolla jornadas de admisión en Marcala, La Paz y Gracias a Dios, además de los centros regionales; el proceso anterior se extendió por primera vez a El Progreso, Yoro, y Tocoa, Colón.