Tegucigalpa, Honduras.- La captura de Nicolás Maduro -presidente de Venezuela- por parte de Estados Unidos ha sido fuertemente criticado por la izquierda a nivel mundial y en Honduras no hubo excepción.
El partido de gobierno, Libertad y Refundación (Libre), ha sido un fuerte aliado de Maduro y entre esos grandes amigos está el expresidente hondureño Manuel Zelaya Rosales.
De hecho, 'Mel' Zelaya estuvo en la toma de posesión de Nicolás Maduro en enero de 2025 y la madrugada de este 3 de enero, durante la captura del jefe de Estado venezolano, condenó la acción de EE UU -bajo la orden de Donald Trump- en Caracas.
Fue a la 1:39 a.m. cuando escribió en su cuenta de X: “Condenamos con absoluta firmeza el salvaje ataque del imperio norteamericano contra el pueblo venezolano y su Revolución Bolivariana. Los imperialistas podrán bombardear ciudades, imponer sanciones criminales y desatar la guerra pero jamás podrán asesinar la historia, la dignidad ni la voluntad soberana de los pueblos de América Latina y el Caribe”.
Este mensaje se sumó al amplio historial de apoyo por parte de Zelaya al régimen de Maduro, incluso, asegurando en 2017 que el sucesor de Hugo Chávez no sería derrocado.
El domingo 7 de agosto del 2017, a semanas de las elecciones generales y siendo parte de la oposición contra Juan Orlando Hernández, 'Mel' vio como utopía lo que este 3 de enero sucedió con su amigo.
“Es más fácil que caiga Donald Trump que Nicolás Maduro”, acotó Zelaya en ese momento.
¿Las razones? A criterio del expresidente hondureño, “Donald Trump ya tiene hasta un juicio político y Nicolás Maduro tiene el apoyo de todo Latinoamérica y el Caribe, de los pueblos progresistas del mundo y además del pueblo de Venezuela que apoyó masivamente el proyecto de la Asamblea Constituyente”, declaró ese 7 de agosto en Tegucigalpa.
Prosiguió: “Nicolás Maduro está afianzado con el pueblo de Venezuela. Yo al que veo débil es a Donald Trump, preocúpense por Trump”.
Junto a Zelaya Rosales, su esposa y presidenta de Honduras, Xiomara Castro, condenó el bombardeo y derrocamiento hacia Nicolás Maduro.
La presidenta hondureña fustigó en redes: “La agresión militar de Estados Unidos contra el pueblo de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, constituye una afrenta a la soberanía y la independencia de los pueblos de América Latina y el Caribe, así como un desconocimiento absoluto, y una derrota moral de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Condenamos esta barbarie y nos solidarizamos con el bravo pueblo de Venezuela, y con el presidente Nicolás Maduro y su esposa”.
Y cerró: “No podemos permitir el retorno del colonialismo imperial. Honduras también ha sido víctima de la injerencia y la intervención directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó al pueblo hondureño, durante el proceso electoral, por su intención de votar por Rixi Moncada, y acompañó un fraude electoral descomunal que hiere gravemente y pone en riesgo nuestra ya frágil democracia”.