¿Se cancela el Mundial 2026 tras bombardeo de EE UU en Venezuela y captura de Maduro?
La misma FIFA ya establece qué hacer cuando se dan acciones de carácter bélico, ¿se jugará el Mundial 2026?
- Actualizado: 03 de enero de 2026 a las 14:03
¿Se cancela el Mundial 2026 tras bombardeo de EE UU en Venezuela y captura de Nicolás Maduro? Esto es lo que se informa sobre la Copa del Mundo y qué impacto puede tener en Estados Unidos de parte de la FIFA.
La madrugada de este 3 de enero, EE UU derrocó y capturó a Nicolás Maduro, quien fue arrestado junto a su esposa, Cilia Flores, y será juzgado por narcotráfico ante la Justicia estadounidense tras más de una década en el poder. Bautizada como "Absolute Resolve (Resolución Absoluta)", fue una misión encubierta que se ejecutó entre el viernes por la noche y la madrugada del sábado tras meses de preparación y contó con la participación de más de un centenar de aeronaves.
La operación se llevó a cabo tras meses de planificación por parte de varias agencias, incluida la CIA, que realizaron labores de inteligencia para localizar a Maduro, estudiar sus rutinas y movimientos, y determinar el momento óptimo para actuar, informó el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, en una rueda de prensa junto a Trump en la residencia privada del mandatario en Mar-a-Lago (Florida).
La Casa Blanca se planteó realizar ataques aéreos el día de Navidad, pero finalmente decidió dar prioridad a bombardeos en Nigeria contra campamentos del Estado Islámico (EI), según dos fuentes del Ejecutivo citadas por la cadena CBS. A última hora del viernes, al darse las condiciones meteorológicas óptimas, más de 150 aeronaves despegaron desde 20 bases terrestres y marítimas en toda la región, incluidos helicópteros que volaron a solo 30 metros sobre el nivel del mar, explicó Caine.
Durante la madrugada se reportaron ataques en varias localidades civiles y militares de la capital, Caracas, y de los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, según informó el Gobierno venezolano, que denunció una "gravísima agresión militar" estadounidense. Las fuerzas llegaron al complejo en el que se encontraba Maduro a las 1:01 hora de Washington (6:01 GMT) y recibieron fuego de resistencia, aunque solo un helicóptero estadounidense fue alcanzado, sin que se registraran bajas en las filas estadounidenses. La aeronave logró retornar a su base con éxito.
Según la CNN, el matrimonio presidencial fue sacado a rastras de su dormitorio, algo que no han confirmado las autoridades. Trump explicó que Maduro y Flores fueron capturados en su domicilio antes de que pudieran refugiarse en un espacio seguro blindado con acero.
De acuerdo con el mandatario, las fuerzas estadounidenses habían ensayado la operación en una réplica de la residencia de Maduro y estaban equipadas con sopletes para atravesar el acero en caso de que la pareja se encerrara en un búnker. Las fuerzas estadounidenses abandonaron territorio venezolano alrededor de las 3:29 hora de Washington (8:29 GMT) con los detenidos a bordo de un helicóptero que los trasladó al buque USS Iwo Jima.
"Estuvieron un poco sorprendidos, pero esperaban algo. Hubo mucha oposición. Hubo muchos disparos", explicó Trump sobre la respuesta de las fuerzas venezolanas. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó que se notificó al Congreso después de la operación y no con antelación para no ponerla "en peligro".
En la misma rueda de prensa, Trump anunció que Estados Unidos dirigirá Venezuela hasta que no se produzca una transición, a la vez que dijo que su Gobierno mantiene comunicación con la vicepresidenta, Delcy Rodríguez. La campaña de presión contra Maduro comenzó en agosto pasado, cuando el Gobierno de Trump elevó a 50 millones de dólares la recompensa por información que condujera a la captura del líder chavista, a quien acusa de liderar el llamado Cartel de los Soles, acusaciones que Caracas ha negado tajantemente.
¿Y el Mundial 2026? ¿Qué dice la FIFA? Debido a que Estados Unidos infringió con la Carta de Naciones Unidas e hizo un acto bélico, muchos especulan sobre la postura de la FIFA acerca del arresto de Nicolás Maduro y la invasión, momentánea, de Estados Unidos a Venezuela. El fútbol no es ajeno a los conflictos internacionales. La historia reciente demuestra que la FIFA y otros organismos deportivos han actuado con firmeza cuando consideran que un acto bélico compromete los valores, la seguridad y la integridad de las competiciones. Es por ello que la intervención estadounidense en Venezuela ha encendido alertas entre aficionados y analistas, especialmente por el papel central que tendrá Estados Unidos como país anfitrión del Mundial 2026.
Por ahora, la respuesta corta es que no se cancelaría el Mundial 2026. Pues, hasta el momento, no existe ningún anuncio oficial de la FIFA que indique que el Mundial de 2026 esté en riesgo de cancelación o cambio de sede. Sin embargo, el antecedente de sanciones deportivas por conflictos armados obliga a mirar la Copa del Mundo con cautela. En 2022, tras la invasión de Rusia Ucrania, la FIFA y la UEFA decidieron de manera conjunta suspender a todas la Selección de Rusia y clubes rusos de sus competiciones "hasta nuevo aviso". Esa resolución implicó la exclusión directa de Rusia del Mundial de Qatar 2022, así como su veto en torneos europeos.
La diferencia clave es que Rusia era un país participante, mientras que Estados Unidos es anfitrión del Mundial 2026 junto con México y Canadá. Históricamente, la FIFA ha sido mucho más cautelosa al sancionar a países organizadores, debido al gran impacto logístico, económico y político que supondría un cambio de sede a 5 meses del torneo. Sin embargo, según el reglamento de la misma FIFA por el bombardeo unilateral y el secuestro de un presidente, EE UU no podría realizar el Mundial y su selección debería ser vetada de todas las competiciones internacionales, algo que parecería muy difícil por parte de FIFA. Si el conflicto de Estados Unidos con Venezuela se intensifica o genera una crisis de seguridad regional, la FIFA podría verse presionada a evaluar el rol de Estados Unidos como anfitrión. No obstante, expertos coinciden en que un escenario extremo como retirar la sede del Mundial 2026 sería altamente improbable, salvo que el conflicto escale a niveles que comprometan directamente la seguridad internacional.