Unos 1,400 millones de lempiras al año eroga Honduras en la atención médica de pacientes con enfermedades relacionadas a la contaminación del aire al interior de las viviendas.
Esta cifra se enmarca en el estudio realizado por la Unión Europea y sus socios en 20 comunidades pobres del país en los departamentos de Yoro y Francisco Morazán.
El estudio, que tuvo un impacto directo en 4,250 hondureños, comprendió un proyecto de realización de mejoras para unas 75 viviendas.
Así también la instalación de 400 fogones, la reparación de 12 escuelas y 9 centros de salud, más la construcción de cinco casas bajo el modelo de viviendas saludables.
“El propósito del proyecto fue llegar a atender necesidades de personas que vivían en situaciones precarias y el propósito fue generar los conocimientos necesarios para mejorar esta situación”, dijo el doctor Ernesto Magaña, director nacional y responsable de alianzas globales de Ayuda en Acción.
Magaña indicó que como resultado del estudio se determinaron las consecuencias no solo personales sino del gobierno en general por el uso de viviendas en mal estado.
Para el caso, el informe revela que el país eroga entre 770 y 1,475 millones de lempiras cada año en servicios médicos que son ofrecidos a personas de escasos recursos con enfermedades respiratorias.
El estudio indica que esta población vivía en condiciones precarias en casas de tierra, con humedad, más el humo de leña y la presencia de ácaros y un hongo denominado acremonium sp.
Además indica que el humo de leña está relacionado al desarrollo de cáncer de pulmón en las mujeres arriba de los 30 años.
Magaña detalló que el proyecto fue realizado a un costo de 980 euros y que se elaboró una propuesta de normas nacionales para la calidad de aire en interiores para que este sea aplicado al programa Vida Mejor, del gobierno de Juan Orlando Hernández.
“Nosotros lo que esperamos es complementar el programa del Presidente, que la política pública se nutra de las evidencias que hemos encontrado”, indicó.