Estados Unidos.- "Fue la mejor noche de mi vida", así describió la estrella de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, su boda con la cantante Taylor Swift, al dar declaraciones por primera vez a los medios de comunicación.
El jugador de fútbol americano, quien describió su boda celebrada en el Madison Square Garden, como "una noche de locos", agradeció a "los que asistieron, celebraron y se divirtieron con nosotros".
Durante el receso de temporada de la NFL, Travis Kelce dijo que cumplió uno de sus deseos: casarse con la estrella de la música, Taylor Swift.
"Fue un receso divertido, amigo", dijo Kelce a los periodistas el miércoles, luego de volver al entrenamiento de cara a su decimocuarta temporada con los Kansas City Chiefs.
La pareja contra matrimonio el 3 de julio en el Madison Square Garden, en una a ceremonia oficiada por el actor Adam Sandler.
El hermano de Swift, Austin Swift, fue su acompañante de honor, mientras que el hermano de Kelce, Jason Kelce, fue su padrino de casamiento.
La estrella de la NFL también dijo que casarse en el Madison Square Garden era su sueño de la infancia. "Fue genial hacer realidad el sueño de mi infancia de estar en ese recinto, la meca de todos los escenarios deportivos", dijo.
"Poder casarme allí. Agradecí a los propietarios del MSG que nos dieran la oportunidad de hacerlo, sabiendo que queríamos un evento privado. Fue perfecto", indicó en una entrevista que recoge CNN.
Los detalles de la boda
Entre los más de mil invitados del mundo del entretenimiento y el deporteestaban Selena Gomez, Julia Roberts, Ed Sheeran, Jack Antonoff, Tom Hanks, Zoë Kravitz, Steven Spielberg, el director ejecutivo de AMC Theatres, Adam Aron, Bradley Cooper y Gigi Hadid.
Las cuatro sobrinas de Kelce fueron las niñas de las flores. Y según informó Variety, Paul McCartney, Stevie Nicks y Tim McGraw actuaron en la recepción.
Además, el novio convirtió la fiesta en una sesión de karaoke repleta de estrellas, amenizada con sorteos de premios de lujo (incluidos bolsos de alta gama y un Chevrolet Corvette de 1970).
Kelce y Swift hicieron todo lo posible por mantener su romántica ceremonia en privado: mandaron invitaciones digitales con marcas de agua que incluían el nombre de cada invitado y las acompañaron de acuerdos de confidencialidad.
Sin embargo, al terminar la romántica ceremonia, en el momento en que la pareja pronunció el "sí, quiero", los invitados sí pudieron compartir recuerdos de aquella celebración de ensueño.
Los invitados a la boda se llevaron a casa un emotivo recuerdo: un pañuelo de color marfil bordado con las iniciales de Swift y Kelce y la frase So it’s gonna be forever..." (Así que será para siempre...), frase del tema Blank Space, de 2014, y canción de Swift favorita de su ahora esposo, según datos del diario El Clarín.