Por 25 dólares, los fanáticos compraron la basura de la boda de Taylor Swift
El fervor por Taylor Swift llegó a un punto insólito. Un artista transformó la basura recogida afuera de su boda en un producto de colección que se agotó casi de inmediato
- Actualizado: 11 de julio de 2026 a las 16:06
Unos 50 pequeños cubos de acrílico rellenos con basura callejera se agotaron en menos de 24 horas después de ponerse a la venta a 25 dólares cada uno. El material provenía de las calles alrededor del Madison Square Garden, en Nueva York, donde Taylor Swift y Travis Kelce celebraron su boda el pasado 3 de julio.
El responsable de la iniciativa es Justin Gignac, artista neoyorquino que desde hace más de dos décadas convierte residuos urbanos en piezas coleccionables bajo el proyecto NYC Garbage.
Ese mismo día de la boda, Gignac se vistió de esmoquin y recorrió las inmediaciones del recinto con un agarrador de basura para recolectar lo que hubiera quedado tras el paso de invitados y curiosos.
El resultado fue una serie bautizada como Pocket Garbage, integrada por cubos de una pulgada que contenían colillas de cigarro, tapas de botella, popotes de plástico, envolturas de dulces, un solo audífono AirPod extraviado, cinta de precaución, fragmentos de un abanico de colores y una prueba de ovulación usada.
Cada pieza llevaba grabada la leyenda "JUST&T MARRIED! 7/3/26", en referencia al mensaje que apareció en la marquesina del Madison Square Garden la noche de la boda.
Gignac explicó a la cadena CBS New York el alcance de su producto. "Hice 50. Lo llamo Pocket Garbage, 25 dólares cada uno", dijo. "Los cubos más grandes cuestan 100 dólares por basura normal".
El artista no ocultó que su acceso al evento tuvo límites claros, pues la seguridad alrededor de la boda fue especialmente estricta.
A los invitados se les pidió entregar sus teléfonos celulares al llegar y, de acuerdo con reportes, firmar acuerdos de confidencialidad, mientras vallas y elementos de seguridad impedían que fanáticos y fotógrafos se acercaran al recinto.
En entrevista con la estación de radio Kiss 92.5, Gignac reconoció esa limitación con humor. "No fui invitado, lamentablemente, así que no pude conseguir esa buena, buena basura del interior", comentó.
En la descripción publicada en su sitio web, el artista apeló directamente a la mitología que rodea a la cantante.
"Hay basura en el piso después de la fiesta. Recolectada desde el borde de una historia de amor afuera del Madison Square Garden, tan cerca del gran día de Taylor y Travis como se podía llegar sin invitación", se lee en el texto, escrito como guiño a There's glitter on the floor after the party, verso inicial de New Year's Day, canción de Swift publicada en 2017.
La rapidez con la que se agotaron las piezas refleja un patrón que se repite entre los seguidores de la cantante, dispuestos a gastar en cualquier objeto que los acerque a ella. Una residente del centro de Manhattan, identificada como Natalia Cruz, resumió ese fenómeno en declaraciones a CBS News New York. "Creo que con las swifties, por cualquier cosa relacionada con Taylor Swift, la gente sería capaz de dar un brazo", afirmó.