Estados Unidos. El actor estadounidense Tom Cruise está listo para regresar a la actuación en Digger, la película del director mexicano Alejandro González Iñárritu que promocionó en una extensa entrevista a la revista estadounidense GQ.
Esta es la primera vez en dos décadas que Tom Cruise habla a profundidad ante los medios, aunque evitó referencias a aspectos privados de su vida, pero si reflexionó sobre su filosofía.
Al ser consultado sobre lo que opina de la muerte, Cruise respondió que no le teme. Explicó que sus maniobras de riesgo forman parte de las herramientas con las que busca provocar una reacción emocional en el público y sostuvo que vive la incertidumbre como parte de una aventura.
El protagonista de Mission: Impossible describió su relación con el riesgo a partir de una imagen recurrente en su carrera: estar al borde de un precipicio, tanto en el sentido físico como en el metafórico.
“Creo que podrías mirar mi vida y decir: ‘Me gusta estar al borde de un precipicio’”, dijo a la revista GQ, en una larga conversación que fue un recorrido profesional como una búsqueda de experiencias y culturas.
Sobre las maniobras para crear un efecto emocional en el público, el actor respondió que él evalúa si una escena transmite aquello que el equipo busca comunicar.
Fue en ese instante en el que se autopreguntó: “¿Entonces temo a la muerte? No, no la temo”, afirmó Cruise. Indicó que su postura no implica una ausencia total de miedo.
“No es que no tenga miedo”, continuó, al diferenciar la sensación de temor de la decisión de asumir un desafío. “No me molesta esa sensación. Entiendo que la vida tiene certezas e incertidumbres... pero quiero crear otras incertidumbres, para que sigamos avanzando y eso forme parte de la aventura”, dijo.
Cruise afirma que quiere comprender cómo viven y sienten las personas, qué las hace reír y de qué manera puede encontrar un punto de conexión con ellas.
“Quiero entender la vida y las culturas. Estamos observando la vida. Me pregunto: ¿Quiénes son esas personas? ¿Cómo se sienten? ¿Piensan igual que yo? ¿Se ríen de lo mismo? ¿Cómo conecto con ellas? Y no quería ser solo un turista...”.
En la entrevista, el actor se mostró dispuesto a hablar de su filosofía, de su relación con el cine y de la ambición detrás de sus escenas de acción. Incluso, de asuntos familiares, religiosos o sentimentales.
Eso sí no reveló su domicilio. Cuando le preguntaron dónde vive, evitó dar una ubicación concreta. “Estoy en los sets de filmación y alrededor del mundo”, respondió. Y se definió como “un ciudadano del mundo, un ciudadano de la humanidad”.