Tegucigalpa, Honduras.- La noche del martes, la Plaza Sol de Mall Multiplaza dejó de ser una explanada comercial para convertirse en el set de una fantasía de moda construida con intención, estética y el sello de Revista Estilo.
El motivo era de altura. La secuela de "El diablo viste a la moda" —aquella película que en 2006 redefinió la representación del poder femenino en la industria de la moda y que regresa a la pantalla grande casi 20 años después— merecía una antesala a su medida. Y Revista Estilo, en alianza con The Walt Disney Company, se encargó de que Honduras tuviera exactamente eso.
Bajo el dress code Power Dressing, los invitados llegaron con una claridad estética que pocas veladas provocan. El rojo icónico del film apareció en accesorios que remataban enterizos negros de corte impecable, en detalles que rompían siluetas estructuradas y en stilettos que se fundían con la red carpet.
Hubo también lecturas más arriesgadas —blazers oversize con corbata sobre cuerpos femeninos, bermudas con botines en los caballeros— que mostraron una comprensión del código como lenguaje propio.
El spot de la red carpet fue diseñado al estilo editorial, con la misma lógica con la que se construye una portada.
Dentro del evento, una cabina de photobooth con impresión instantánea se convirtió en el espacio donde la camaradería y el glamour se mezclaron con naturalidad.
Las postales salían en segundos, mientras los asistentes se movían entre la estación de mixología —donde las bebidas de la velada acompañaban el ritmo de las conversaciones— y el placer de reconocerse entre pares que comparten un mismo universo estético.
La jornada culminó en la sala de cine donde el selecto grupo de invitados presenció la premiere de la cinta protagonizada por la icónica Miranda Priestly.