Al ritmo de marimba, la comunidad panameña radicada en Honduras celebró recientemente el día nacional de esa nación amiga.
Los gentiles anfitriones fueron el embajador de Panamá, Mario Ruiz Dolande, y su distinguida esposa, Verónica Cabrera.
El escenario elegido para tan importante convivio fue uno de los salones del hotel Clarion que lucióo coloridamente decorado con listones y globos blancos, rojos y azules, que son los colores de la bandera panameña.
El ameno coctel tuvo distinguidos invitados entre los que sobresalieron la pareja presidencial, de Rosa Elena de Lobo y el dignatario hondureño Porfirio Lobo Sosa.
Diplomáticos y empresarios fueron parte de la celebración.
Culminados los actos protocolarios, en donde los himnos de ambas naciones se entonaron por el coro de la UNAH, se escucharon las palabras de bienvenida por Dolande y de felicitaciones por parte de Sosa, los invitados degustaron de un exquisito manjar con delicias culinarias de la nación canalera