1935: El crimen del doctor Sánchez, director del Hospital San Felipe

Hace 91 años, Tegucigalpa fue estremecida con la noticia del asesinato del doctor Francisco Sánchez. Su cadáver apareció en Germania, en la carretera que conduce al sur

  • Actualizado: 23 de junio de 2026 a las 16:14
1935: El crimen del doctor Sánchez, director del Hospital San Felipe

Tegucigalpa, Honduras. Eran las 9 de la mañana de aquel viernes 5 de julio de 1935, cuando el presidente Tiburcio Carías Andino, que iniciaba el segundo de los dieciséis años que estaría en el poder, llamó al general Camilo R. Reina, jefe de la Policía Nacional, para preguntarle si sabía algo del paradero del doctor Francisco Sánchez, director del Hospital General San Felipe.

“El doctor Sánchez no se presentó a trabajar y ya circulan algunos rumores extraños sobre su suerte”, dijo Carías Andino.(La información del caso puede ser leída en la edición del 31 de julio de 1935 de Revista de Policía ingresando gratis a www.erandique.com).

El presidente y su director de Policía estaban lejos de imaginar que el cadáver del doctor Sánchez se encontraba en un matorral de la zona conocida como El Tizatillo.

Después de colgar, el general Reina llamó a los ministros Abraham Williams, Juan Manuel Gálvez y Antonio C. Rivera para organizar la búsqueda del desaparecido.

La primera información recabada por el general Reina es que el doctor Sánchez había salido el jueves de su casa a las 11 de la mañana y que a las 12 del mediodía llegó un rato a San Felipe. Por la tarde, como a la una, según recordó alguien, se dirigió a una poza llamada “Los Nichos”, ubicada a pocos kilómetros de Tegucigalpa en la carretera que lleva al sur del país.

La vivienda ubicada en las cercanías de Los Nichos fue señalada por las autoridades como el lugar donde el doctor Francisco Sánchez habría sido retenido antes de ser asesinado.

Tenía día libre. Después de eso no se volvió a saber nada de él...El doctor Francisco Sánchez era originario del departamento de Olancho y de cuna humilde.

Se graduó como maestro de enseñanza primaria en la Escuela Normal Central de Varones y como médico general en Guatemala, donde destacó como uno de los mejores alumnos.

Trabajó durante un tiempo en la Costa Norte de Honduras y luego se marchó a París, Francia, para perfeccionar sus conocimientos médicos.

Por su capacidad, sus finos modales y, sobre todo, por su humanidad al atender a los más necesitados y humildes, el gobierno del general Tiburcio Carías Andino lo nombró director del Hospital San Felipe.

Julio Funes encontró el carro del doctor

El jueves, por la medianoche, Julio Funes, un joven chofer, a su regreso de San Lorenzo, se sorprendió al encontrar el “cupé” del doctor Sánchez.

Por ese entonces, en Tegucigalpa circulaban pocos automóviles, así que le fue fácil reconocer a quién pertenecía.“

El automóvil del doctor Francisco Sánchez fue encontrado abandonado en la carretera al sur del país horas después de su desaparición, una pista clave en la investigación de su asesinato en 1935.

El joven Funes creyó que se trataba de algún pequeño accidente y que tal vez el dueño del vehículo, por mientras lo sacaba de allí, había regresado a Tegucigalpa en otro automóvil, entregó su camioneta a uno de sus ayudantes y condujo el carro del doctor Sánchez a la capital”, relató Revista de Policía en su edición del 31 de julio de 1935.

En las crónicas de la fecha no queda claro a quién fue que Funes le entregó el vehículo; lo que sí se sabe es que quedó detenido, a pesar de que se supo desde el inicio que no tenía nada que ver con el destino del doctor Sánchez.

Como era de madrugada, la noticia del desaparecimiento del director del Hospital San Felipe “durmió” durante la noche, hasta que llegó la mañana del viernes 5 de julio.

A la casa del doctor Sánchez llegó alguien muy temprano a informarle a la enfermera que vivía en una de las habitaciones que este había sido asesinado, pero ella no creyó la noticia y no informó a nadie —prosigue Revista de Policía.

Un par de horas después, la comitiva encabezada por el general Camilo R. Reina, policías y voluntarios, llegaron a “Los Nichos” y comenzaron a “peinar” el lugar.

No encontraron nada. Siguieron buscando en zonas aledañas. A la altura del kilómetro 14, por Germania, encontraron el cadáver del doctor Sánchez, tirado entre unos matorrales.

“El doctor Sánchez fue asesinado a puñaladas. Lo encontraron a un lado de la carretera, dentro del monte, atado miserablemente con fuertes pitas. Los comisionados se dividieron: unos regresaron a Tegucigalpa a darle la noticia al presidente; otros trasladaron el cadáver del infortunado”, relata Revista de Policía.

Primeros sospechosos

El general Reina se estuvo unos minutos contemplando desde la carretera una casa que estaba cerca de donde fue encontrado el cadáver del doctor Sánchez.

“En ese momento —señala Revista de Policía—, vio a un hombre que se comportaba de manera sospechosa, por lo que ordenó su detención y traslado al jefe de cantón en Guacerique.

Ya en la Central de Policía, el general Reina descubrió que el carro del doctor Sánchez había permanecido durante más de siete horas frente al lugar ´Los Nichos´, a un lado de la carretera.

El detenido se llamaba Santos Gómez y en el transcurso del interrogatorio.Reina envió entonces a un grupo de policías para que le diera captura al dueño de la casa donde habían detenido a Santos Gómez, pero no lo encontraron

Santos Gómez fue uno de los primeros detenidos en el caso por su comportamiento sospechoso y por indicios hallados durante las investigaciones del crimen del doctor Francisco Sánchez.


Durante la revisión del inmueble, los agentes descubrieron un pantalón ensangrentado, un machete, un saco rasgado y un pedazo de cabuya que coincidía con los pedazos con los que habían amarrado al doctor Sánchez.

Mientras tanto, en el interrogatorio, el general Reina dio con un detalle que no era menor: los ruedos del pantalón de Santos Gómez tenían manchas de sangre.

El detenido aseguró que se trataba de “un callo del pie que le molestaba”.Unos minutos más tarde regresaron los policías que registraron la casa en “Los Nichos” con el pantalón ensangrentado, el machete, el saco rasgado y el pedazo de cabuya.

Todo pertenecía a Trinidad Saborío Salazar, de origen nicaragüense. Era el líder de la banda que secuestró y asesinó al doctor Francisco Sánchez.

Estaba prófugo. El general Camilo R. Reina, jefe de la Policía Nacional, ordenó que lo buscaran hasta debajo de las piedras... (Continuará).

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