Tenerife, España.- El rey Harald V de Noruega fue ingresado este martes en el Hospital Universitario Hospiten Sur de Tenerife tras presentar una infección y un cuadro de deshidratación.
La Casa Real noruega confirmó la noticia mediante un comunicado oficial en el que precisó que el estado del monarca, de 87 años, es "bueno, dadas las circunstancias".
El soberano se encontraba en la isla canaria junto a la reina Sonia en el marco de su tradicional estancia invernal, una escapada que la pareja real repite con frecuencia y que los lleva regularmente a las costas españolas en busca del sol y el clima templado que el invierno escandinavo no ofrece.
Lo que comenzó como unos días de descanso derivó en una hospitalización que, si bien no reviste gravedad extrema, ha movilizado a su círculo médico más cercano.
Desde Oslo, el médico personal del rey ya ha emprendido viaje hacia Tenerife para sumarse al equipo sanitario que atiende al monarca en Hospiten Sur, uno de los centros hospitalarios de referencia en las Islas Canarias para la atención a pacientes internacionales.
La Casa Real ha sido cauta en los detalles pero ha prometido una actualización del parte médico para este miércoles 25 de febrero, una vez que el facultativo real haya podido evaluar de primera mano la evolución del paciente.
La salud de Harald V ha concentrado la atención de Europa en los últimos años.
El rey, que lleva más de tres décadas en el trono, fue sometido a una cirugía cardíaca en 2024 y ha enfrentado distintos episodios de salud que lo han mantenido bajo vigilancia médica periódica.
A pesar de ello, ha mantenido una agenda activa y ha evitado, en la medida de lo posible, delegar sus funciones constitucionales. Su hijo, el príncipe heredero Haakon, ha asumido en ocasiones puntuales las responsabilidades de Estado cuando la salud del rey así lo ha requerido.
Tenerife, destino predilecto de la realeza y la aristocracia europea durante los meses más fríos del año, se convierte así en el escenario de un episodio que, aunque las autoridades noruegas califican de controlado, pone de relieve la fragilidad de un monarca que sigue siendo, para su pueblo, un símbolo de continuidad y de un reinado que comenzó en enero de 1991.
La isla aguarda junto al resto del mundo la actualización médica prometida para las próximas horas.