"Bella", la perrita que habría sido asesinada al comer vidrio molido en la UNAH
El informe veterinario revela que "Bella" presentaba golpes e ingesta de vidrio molido. Era madre de 9 cachorritos tras haber dado a luz hace poco menos de 2 semanas
- Actualizado: 24 de febrero de 2026 a las 16:15
Un acto inhumano le arrebató la vida a la perrita "Bella", quien vivía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en el campus de Tegucigalpa, bajo el cuidado de “Huellas Solidarias”, un grupo de estudiantes voluntarios. ¿Qué pasó el día de su muerte?
Años atrás, "Bella" llegó en condiciones de abandono y desnutrición y desde entonces era alimentada y atendida por este grupo estudiantes y personal universitario.
Recientemente había dado a luz a nueve cachorros y, debido a su estado de salud —padecía anemia—, estaba bajo resguardo en un cuarto con llave y cámaras de vigilancia.
Pese a ello, la perrita fue encontrada sin vida, de acuerdo con la denuncia de sus cuidadores, integrantes del grupo Huellas Solidarias UNAH-CU y, según el informe veterinario, presentaba golpes e ingesta de vidrio molido.
"El veterinario confirmó que estaba golpeada y que comió vidrio molido”, señalaron los estudiantes en publicaciones a través de las redes sociales.
La Asociación Rescatista Hogar y Amor (ARHA) informó que personas desconocidas habrían ingresado al campus, desviado cámaras de seguridad y cometido el ataque.
Huellas Solidarias calificó el hecho como un crimen. “A Bella la asesinaron. No hay otra forma de decirlo. Su vida fue cortada de la manera más cruel y cobarde”, publicaron en sus redes sociales.
También se promueve un plantón pacífico bajo el lema “Justicia para Bella”, donde estudiantes exigen a las autoridades universitarias una investigación clara para evitar nuevos actos de maltrato animal dentro del campus.
“El asesinato de un ser tan noble no es solo una tragedia, es un crimen que nos indigna. No pararemos hasta que haya justicia”, manifestaron los voluntarios.
Los cachorros quedarán bajo el cuidado de “Huellas Solidarias”, quienes desde hace años atienden y alimentan a perros abandonados dentro del campus.