Los Ángeles, Estados Unidos.- Conan O'Brien inauguró la 98.ª ceremonia de los Oscar con un monólogo en el que abordó varios frentes de la actualidad de Hollywood.
Entre los momentos más comentados, el presentador aludió a la controversia generada por unas declaraciones de Timothée Chalamet sobre el ballet y la ópera. "La seguridad esta noche es muy estricta", dijo O'Brien.
"Hay preocupaciones por ataques de las comunidades del ballet y la ópera." Dirigiéndose directamente al actor de Marty Supreme, añadió: "Solo están enojados porque dejaste fuera el jazz."
La cámara captó a Chalamet riendo en su asiento. O'Brien también apuntó al CEO de Netflix, Ted Sarandos, en un gag en el que lo retrató desconcertado ante la idea de que el público disfrute del cine en sala.
Y dejó un comentario sobre el clima político de la noche: advirtió que la ceremonia podría volverse política y mencionó una supuesta versión alternativa de los Oscar presentada por Kid Rock en un local de entretenimiento cercano.
La apertura incluyó un segmento pregrabado en el que O'Brien apareció caracterizado como la tía Gladys de Weapons —el personaje interpretado por Amy Madigan—, irrumpiendo en escenas de las películas nominadas a mejor película mientras era perseguido por los niños asesinos del filme.
La secuencia concluyó con una transición en vivo hacia el Dolby Theatre, donde O'Brien apareció de traje para dar inicio a la gala. Es la segunda vez consecutiva que O'Brien conduce la ceremonia.
En declaraciones previas a la noche, reconoció la dificultad de preparar un monólogo en un entorno informativo tan acelerado, donde los temas cambian de semana en semana.