Tegucigalpa, Honduras.- La extradición de un ciudadano ruso, acusado de delitos de estafa y sustracción de bienes en su país, fue frenada por las autoridades hondureñas.
Nikita Andreevich Kuleshin, de 39 años, capturado en Honduras y solicitado en extradición por Rusia, cuenta con estatus de refugiado en Honduras por un período de cinco años, razón por la que el juez que lleva su caso le dictó este jueves medidas cautelares distintas al arresto provisional.
Según dio a conocer Carlos Silva, portavoz del Poder Judicial, el equipo de defensa técnica presentó ante el juez de Extradición de Primera Instancia una certificación emitida por el Instituto Nacional de Migración en septiembre de 2025.
Dicha certificación indica que al imputado se le concedió un permiso especial de permanencia en Honduras bajo la categoría migratoria de refugiado por un término de cinco años.
“Lo anterior en virtud de existir un temor fundado de persecución por opiniones políticas y debido a que se tiene información de que su vida e integridad corren peligro si regresa a su país”, aseguró Silva.
Según explicó el portavoz, estas medidas están sustentadas en el artículo 173 del Código Penal e incluyen la prohibición de salir del país, rendir un informe mensual a través de su equipo de defensa y presentarse a firmar cada viernes ante el Juzgado de Letras de lo Penal de San Pedro Sula, ciudad donde reside.
El detenido, de 39 años y originario de la ciudad de Leningrado, era requerido en extradición por autoridades de la Federación de Rusia en el marco de una solicitud internacional por delitos de carácter económico.
Según el expediente, Kuleshin es acusado de fraude, estafa y sustracción de bienes mediante engaño en cuantía considerable, delitos tipificados en el artículo 159, apartado 4, del Código Penal ruso.