Los Ángeles, Estados Unidos.- Las últimas ediciones de los premios Oscar han demostrado el poder del cine de habla no inglesa para derribar barreras y aspirar a galardones en las categorías que antes estaban reservadas para producciones estadounidenses y 2026 no es la excepción gracias a la española "Sirat", la brasileña "O Agente Secreto" o la noruega Sentimental Value.
Estos tres filmes acumulan para la 98 edición de los Oscar, que se celebrará el 15 de marzo, doce candidaturas además de las del apartado de Mejor película internacional y se suman a la tendencia que se ha expandido al menos desde 2019 en la que el cine hecho en idiomas distintos al inglés asume su protagonismo con total naturalidad.
Las primeras en hacerlo fueron, hace siete años, la mexicana "Roma", con diez nominaciones de las que se llevó tres —incluido Mejor director para Alfonso Cuarón—, y la surcoreana Parasite en 2020, cuando se impuso en cuatro de sus seis candidaturas y se convirtió en la primera cinta internacional en ganar el premio a mejor película.
De "Roma" a Sentimental Value: la evolución estadística
Desde la primera nominación de un filme internacional a un galardón, que data de la quinta edición de los Oscar (1932) cuando la cinta francesa 'À Nous la Liberté', de René Clair, aspiró a mejor dirección de arte, 243 películas han tenido nominaciones en categorías distintas a la de mejor película de habla no inglesa, pero el ritmo ha crecido en los últimos años.
Antes de 2019 lo usual era que solo un cinco por ciento de las candidaturas recayeran en títulos foráneos, pero desde entonces ese índice ha subido a un promedio del 13 por ciento y de las 408 nominaciones que estas producciones han logrado, casi el 28 por ciento se han obtenido en las ocho ediciones más recientes.
Asimismo, se ha producido una variación en el genoma de esas nominaciones, que históricamente han llegado por la vía de las categorías de guion, con 88 candidaturas, y documental (54). Cada vez es más común ver a estos filmes en el apartado principal de mejor película, al que han aspirado ya 20 títulos.
También en los apartados técnicos el reconocimiento a la artesanía global ha dejado de ser una excepción en categorías como mejor sonido, con 12 menciones acumuladas (incluida la de este año de "Sirat"), o maquillaje, que alcanza las 17, lo que demuestra que la excelencia de estas producciones es integral y no solo narrativa.
El gran salto del cine internacional en 2026
Al teatro Dolby de Los Ángeles las producciones internacionales ya llegarán con algunos logros importantes, como haber conseguido, por tercer año consecutivo, que dos filmes de habla no inglesa compitan simultáneamente por el título de mejor película.
En 2024 fueron la coreana 'Past Lives' y la francesa 'Anatomie d'une chute'; en 2025 la también francesa 'Emilia Pérez' y la brasileña 'Ainda Estou Aqui' y este año han entrado en la categoría 'O Agente Secreto' y 'Sentimental Value'.
En el apartado de mejor película animada, habitualmente dominada por los grandes estudios como Disney o Pixar, en esta edición hay dos títulos extranjeros, la francesa 'Arco' y la franco-belga 'Little Amélie', que han desafiaron los estándares tradicionales para que, por primera vez, el 40 por ciento del apartado recaiga en filmes con diálogos en idiomas distintos al inglés.
Del mismo modo, en la 98 gala de los Óscar se alcanza un récord de intérpretes nominados por trabajos en idiomas diferentes al inglés, gracias a los papeles en brasileño de Wagner Moura ('O Agente Secreto'), y a los noruegos Renate Reinsve, Inga Ibsdotter Lilleaas y Stellan Skarsgård ('Sentimental Value').
En interpretación la primera en hacerse con un Óscar por un papel no en inglés fue la italiana Sophia Loren, por 'La ciociara' (1960). Le seguirían nombres como los de su compatriota Roberto Benigni por 'La vita è bella' (1997) o Marion Cotillard, por 'La vie en rose' (2007) y otros como Javier Bardem o Penélope Cruz, pero por trabajos en inglés.
Este año, la presencia de obras como la española 'Sirat' en sonido o la japonesa 'Kokuho' en maquillaje redondea una edición donde la barrera del idioma parece haberse disuelto para confirmar la metamorfosis de los Óscar en una gala global, donde da igual si el arte de expresa en farsi, francés, noruego o portugués.