Cebú, Filipinas.- Thomas Markle, el padre de Meghan Markle, de 81 años, reveló en una entrevista con el periódico británico Daily Mail que inició una relación sentimental con Rio Canedo, una enfermera filipina de 46 años que lo atendió durante su recuperación tras una amputación de emergencia en la isla de Cebú, en Filipinas.
La historia comenzó en diciembre pasado, cuando Markle fue trasladado de urgencia a un hospital luego de que un coágulo de sangre masivo interrumpiera la circulación en su pie izquierdo.
Los médicos no tuvieron otra opción que amputarle la extremidad por debajo de la rodilla. Fue precisamente en esa unidad de rehabilitación donde sus caminos se cruzaron con los de Canedo, quien entonces no tenía idea de quién era su paciente.
Según contó la propia Rio al Daily Mail, la primera vez que vio al suegro del príncipe Harry fue cuando él le hizo un gesto con la mano al momento de ser ingresado. Ella lo recuerda con una sonrisa. A pesar de que otros en el centro médico lo describían como "gruñón", ella siempre lo trató como lo que a sus ojos era desde el principio: un caballero.
El romance floreció con naturalidad durante semanas de cuidados continuos.
"Nunca imaginé volver a encontrar alegría y felicidad a mi edad. Me sentí descuidado y triste durante tantos años, pero ahora estoy disfrutando de la vida otra vez. Después de tantos momentos difíciles, me siento verdaderamente bendecido por haber encontrado a alguien muy especial que me cuida tan bien" , declaró.
Su decisión de establecerse en Filipinas no fue fortuita. Markle, quien pasó varios años retirado en Rosarito, Baja California, México, sufrió un derrame cerebral que marcó un punto de quiebre en su vida.
"Después de mi derrame cerebral, las cosas no iban bien. Quería ir al otro lado del mundo, a un lugar donde la gente fuera amable. Filipinas tiene un estilo de vida más tranquilo. Nunca imaginé conocer a Rio y que mi vida cambiara de una manera tan maravillosa", explicó.
A principios de 2025, se mudó a Cebú junto a su hijo Tom Jr., de 59 años. Fue allí, en esa isla del archipiélago filipino, donde construyó una nueva rutina y donde, sin buscarlo, encontró compañía.
Rio Canedo tiene 46 años, es madre de dos hijos ya adultos y trabaja en el centro de rehabilitación donde Markle pasó semanas convaleciente.
La pareja, según relató el Daily Mail, se muestra abiertamente afectuosa, ríe con frecuencia y hasta se gasta bromas mutuamente durante el día.
Ante la inevitable pregunta sobre la diferencia de edad —35 años los separan—, Markle no titubeó. "Sé que algunos dirán cosas hirientes, pero no me importa. Quiero hablar de esto porque nunca pensé que volvería a ser feliz. Quiero que la gente sepa que nunca se es demasiado viejo para encontrar la paz y el amor", afirmó.
Incluso dejó abierta la posibilidad de casarse. Según sus propias palabras a esa publicación británica, lo haría si eso le beneficiara a ella, aunque reconoció que por ahora no es algo que hayan discutido formalmente.
Por lo pronto, ambos parecen satisfechos con lo que tienen. "Estuve triste por Meghan durante mucho tiempo, pero ahora finalmente siento que puedo reír de nuevo. La vida es buena", confesó.
El distanciamiento con su hija Meghan, duquesa de Sussex, lleva años siendo un tema de dominio público. Thomas no asistió a la boda real de mayo de 2018, en la Capilla de San Jorge en Windsor, tras sufrir una cirugía cardíaca días antes.
Desde entonces, la relación entre ambos nunca se recompuso y él ha hablado en repetidas ocasiones con medios de comunicación sobre ese quiebre familiar.
"Casi no veo las noticias. Vivo en un mundo donde la gente es amable entre sí. Las enfermeras y los médicos aquí en Filipinas son maravillosos. Aquí la gente no tiene todas las comodidades materiales que tenemos en Occidente, pero respetan y cuidan a las personas mayores", señaló, describiendo el ambiente cotidiano que ahora lo rodea.
Thomas Wayne Markle inició su carrera como director de iluminación en Hollywood y ganó un Premio Emmy por su trabajo.
Durante décadas llevó una vida discreta en México hasta que el romance de su hija con el príncipe Harry lo convirtió, sin haberlo planeado, en figura pública.