Estados Unidos.- Neil Sedaka, el hombre que convirtió el desamor en un himno generacional con clásicos como "Breaking Up is Hard to Do", murió este viernes 27 de febrero a los 86 años.
La noticia que ha conmocionado a la industria musical, fue confirmada por su familia a través de un emotivo comunicado difundido por el diario Daily Mail.
El deceso del cantautor y pianista estadounidense, ocurrió a las puertas de su cumpleaños número 87, que se celebraría el próximo 13 de marzo de este año.
Sedaka no solo fue un intérprete carismático, sino uno de los compositores más prolíficos del siglo XX. Su capacidad para traducir la melancolía en melodías pegajosas lo llevó a la cima de las listas de popularidad en las décadas de los 50 y 60.
Su estilo, que fusionaba el rock and roll temprano con una sensibilidad pop impecable, definió la era del Brill Building en Nueva York. Desde allí, junto al letrista Howard Greenfield, escribió la banda sonora de la juventud estadounidense.
Canciones como "Oh! Carol", dedicada a su amiga Carole King, y "Calendar Girl" se convirtieron en sellos distintivos de una época dorada. Su música logró traspasar fronteras, siendo adaptada a múltiples idiomas y culturas alrededor del globo.
A mediados de los años 70, Sedaka vivió un renacimiento artístico de la mano de Elton John, quien lo ayudó a relanzar su carrera con éxitos como "Laughter in the Rain" y "Bad Blood", demostrando su vigencia inagotable.
A lo largo de su trayectoria, el artista se mantuvo fiel a su instrumento predilecto, el piano, desde donde dictaba cátedra de armonía y composición. Su virtuosismo técnico siempre estuvo al servicio del sentimiento y la sencillez lírica.
La partida de Sedaka deja un vacío irreparable en el género pop. Colegas y admiradores han comenzado a inundar las redes sociales con mensajes de condolencias, recordando cómo sus letras acompañaron sus propias historias de amor.