Los Ángeles, Estados Unidos.- James Van Der Beek falleció este miércoles 11 de febrero en su residencia de Texas. El actor tenía 48 años y desde 2024 enfrentaba un diagnóstico de cáncer colorrectal en estado avanzado.
La confirmación del deceso provino del departamento forense del condado de Travis, según reportó TMZ en la tarde del miércoles.
La familia del intérprete emitió un comunicado en el que expresó su dolor ante la pérdida.
"Nuestro querido James David Van Der Beek falleció pacíficamente esta mañana. Afrontó sus últimos días con valentía, fe y dignidad. Hay mucho que compartir sobre sus deseos, su amor por la humanidad y la sacralidad del tiempo. Ese momento llegará. Por ahora, pedimos privacidad y tranquilidad mientras lloramos la pérdida de nuestro querido esposo, padre, hijo, hermano y amigo", señaló el texto difundido por sus allegados.
Aunque la causa oficial de muerte aún no ha sido comunicada formalmente por las autoridades, el actor había hecho público su estado de salud en noviembre de 2024.
El anuncio llegó después de que la revista People adelantara información sobre su condición médica, lo que obligó al actor a compartir la noticia antes de lo planeado.
La batalla contra la enfermedad marcó los últimos meses de vida del intérprete. A finales de 2024 se había programado un reencuentro del reparto de Dawson's Creek para celebrar los más de veinte años del final de la serie.
Van Der Beek confirmó su participación inicial, pero semanas después tuvo que cancelar su asistencia debido a complicaciones relacionadas con su tratamiento médico.
El encuentro finalmente se realizó sin su presencia, en lo que sería una de las últimas veces que sus compañeros de elenco hablarían públicamente sobre él.
Van Der Beek nació el 8 de marzo de 1977 en Cheshire, Connecticut. Desde joven mostró inclinación por la actuación y debutó profesionalmente en el teatro Off-Broadway antes de trasladarse a Los Ángeles para buscar oportunidades en cine y televisión.
Su primer trabajo destacado llegó en 1998 con la película Varsity Blues, donde interpretó a un quarterback de preparatoria en un pueblo de Texas obsesionado con el fútbol americano.
El filme se convirtió en un éxito moderado de taquilla y posicionó al actor como una promesa juvenil de Hollywood.
Ese mismo año comenzó a protagonizar Dawson's Creek, la serie que definiría su carrera. El drama adolescente creado por Kevin Williamson se emitió durante seis temporadas entre 1998 y 2003 y se convirtió en un fenómeno cultural.
Van Der Beek interpretó a Dawson Leery, un joven soñador obsesionado con el cine que navegaba las complejidades de la amistad, el amor y la identidad en un pequeño pueblo costero de Massachusetts.
La serie abordó temas que en aquel momento resultaban arriesgados para la televisión abierta, desde la sexualidad adolescente hasta la salud mental, y resonó profundamente con una generación de espectadores.
El impacto de Dawson's Creek trascendió las pantallas. La serie impulsó las carreras de sus protagonistas, entre ellos Katie Holmes, Joshua Jackson y Michelle Williams.
Van Der Beek se convirtió en un referente para millones de jóvenes que veían en Dawson un reflejo de sus propias inseguridades y aspiraciones.
Sin embargo, el éxito temprano del programa trajo consigo el desafío del encasillamiento. Durante años, el actor luchó por desprenderse de la imagen del joven idealista que lo había hecho famoso.
Tras el final de Dawson's Creek, Van Der Beek buscó diversificar su repertorio. Apareció en películas como The Rules of Attraction, dirigida por Roger Avary y basada en la novela de Bret Easton Ellis, donde interpretó a un personaje completamente alejado de Dawson Leery.
Participó en comedias como Scary Movie, donde se burló de su propia imagen pública al encarnar a un atleta superficial. Trabajó en series como One Tree Hill y Ugly Betty.
En años recientes, Van Der Beek había logrado construir una segunda etapa de su carrera. Su participación en Pose, la aclamada serie de Ryan Murphy sobre la cultura ballroom de Nueva York en los años ochenta, le permitió demostrar su madurez como intérprete.
El actor encarnó a Matt Bromley, un ejecutivo publicitario que lidia con su identidad sexual en plena crisis del sida. El trabajo fue elogiado por críticos y audiencia, y representó un punto de inflexión en su trayectoria profesional.
Fuera de la pantalla, Van Der Beek mantuvo una vida familiar activa. Estuvo casado en dos ocasiones y era padre de seis hijos. En sus redes sociales compartía regularmente momentos de su vida cotidiana en Texas, donde se había mudado con su familia en busca de tranquilidad lejos del ritmo de Los Ángeles.
El actor se había convertido en un defensor de la paternidad activa y frecuentemente hablaba sobre los desafíos y alegrías de criar una familia numerosa.