Ciudad de México, México.- La película Apocalypto, dirigida por Mel Gibson en 2006, enfrenta un periodo marcado por la tragedia tras registrar dos fallecimientos en el transcurso de nueve días. Jaime Ortiz Oliver murió a los 88 años en febrero de 2026, apenas días después del deceso del actor Gerardo Taracena, ocurrido el 31 de enero pasado.
La coincidencia temporal de ambas pérdidas se suma a la controversia generada por el arresto del protagonista de la cinta, Rudy Youngblood, quien fue detenido el 23 de enero en Texas bajo cargos de violencia, embriaguez y posesión de sustancias controladas.
Youngblood ingresó a la prisión del condado de Henderson acusado de portar entre uno y cuatro gramos de una sustancia prohibida, delito considerado grave que podría derivar en una condena de hasta dos años de cárcel y una multa de 10.000 dólares. La detención forma parte de un patrón recurrente en la vida del intérprete, quien acumula varios encuentros con las autoridades desde 2017.
El 14 de octubre de 2025, Youngblood también fue encarcelado por presunta agresión. La policía de Belton, Texas, informó al portal TMZ que durante una revisión de rutina se descubrió una orden de arresto en su contra por agredir a un miembro de su familia o del hogar, impidiendo su respiración o circulación.
En 2017, el actor fue detenido en Miami por alterar el orden público y embriaguez, aunque los cargos fueron posteriormente retirados. Más recientemente, en diciembre de 2024, fue liberado de la cárcel en Atenas, Grecia, tras un enfrentamiento con la policía durante el cual presuntamente amenazó a los oficiales con un cuchillo mientras se encontraba ebrio.
Por este delito fue condenado a diez meses de prisión con suspensión de la pena, aunque permaneció detenido debido a que su visado había expirado, lo que generó una orden de deportación. Tras apelar la decisión, se le permitió salir de Grecia voluntariamente.
En televisión, donde frecuentemente interpretó personajes antagónicos, participó en producciones como Narcos México, "La reina del sur" y El señor de los cielos.
En septiembre de 2025, apenas meses antes de su fallecimiento, Taracena recibió un homenaje en el Unifest, donde se le entregó la estatuilla Corazón migrante, el máximo galardón del festival.