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¿Le dieron el premio de La Academia? ¿Qué le prometió Xiomara Castro? Las revelaciones de Cesia Sáenz

Además de decírselo en persona, la presidenta Castro le envió un mensaje a su número de WhatsApp, al cual Cesia le dio lectura
27.09.2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- La hondureña Cesia Sáenz continúa acumulando triunfos tras ganar el primer lugar de La Academia: 20 años. Su primer sencillo musical sigue siendo un éxito en las plataformas digitales y ya se encuentra grabando el segundo en México, el cual será completamente inédito.

La catracha ha demostrado que además de poseer una prodigiosa voz y una actitud resiliente es una joven visionaria y muy extrovertida, lo que le ha servido para ganarse el cariño de miles de personas dentro y fuera de su país natal.

Tras coronarse como la primera hondureña en ganar el prestigioso concurso, Cesia regresó a Honduras para cantar junto al venezolano Danny Ocean el cover que grabó de su tema “Me rehúso”, para acudir en varias reuniones con autoridades y medios de comunicación y para participar en las fiestas patrias del 15 de septiembre, entonando el Himno Nacional en conmemoración del 201 aniversario de Independencia de Honduras.

Así fue como Cesia cantó el Himno Nacional de Honduras en el Estadio Nacional José de la Paz Herrera, mejor conocido como “Chelato Uclés”.

Fue justamente en ese tiempo que pudo conocer a la presidenta del país, Xiomara Castro, y agradecerle en persona por el cariñoso saludo que le envió en un video cuando ella se encontraba luchando por representar a su nación en el concurso de canto. Además, las dos tuvieron la oportunidad de conversar sobre algunos proyectos, al punto que la primera mujer mandataria de Honduras le hizo una promesa que Cesia reveló recientemente en una entrevista.

La joven, originaria de Comayagua, también dio detalles de su vida antes de convertirse en una artista, donde dijo haber sufrido carencias, hostigamientos y muchos malos momentos, pero que a pesar de eso, le ayudaron a convertirse en la persona fuerte que demostró ser en el programa, donde era una extranjera a la que etiquetaron por supuestamente carecer de humildad, sin siquiera conocerla.

Por otro lado, reveló qué ha pasado con su premio en efectivo y qué planes tiene para su vida personal tras resultar victoriosa. A continuación cada detalle.

SUFRIÓ BULLYING EN SU NIÑEZ Y ADOLESCENCIA

Sáenz rememoró en una entrevista con el influencer Gazu BBX que desde muy niña se enfrentó al rechazo, pues en los centros escolares donde estudió era el blanco perfecto para que niños con malas intenciones la molestaran.

Entre los actos de bullying más difíciles que vivió recordó el día en el que quedó desnuda frente a decenas de personas o cuando arruinaron su fotografía de graduación al jugarle una broma pesada.

“Me bajaron el pantalón en un torneo de fútbol enfrente de toda la escuela, me pegaban chicles en el pelo, no les gustaba llevarse conmigo no me metían a los equipos”, inició recordando.

Cesia tuvo que forjarse un carácter fuerte para enfrentarse a quienes la molestaban, mientras también intentaba canalizar su sufrimiento a través de la música.

“Para mi graduación (de la escuela), mami me había peinado bien bonito y me dijeron: ‘Cesia, vení, te vamos a peinar’ y yo era bien tontita, me dejaba de todo mundo y creí que en serio me iban a peinar y me echaron todo un bote de gelatina y así salgo en las fotos, con el pelo parado”, continuó.

Es por eso y por otros conflictos familiares que vivió con su papá que Cesia no tuvo más opción que desarrollar un carácter fuerte mientras crecía, como un método de defenderse de sus agresores.

“Ahora no me dejo de nadie, por eso tengo este carácter así. Ahora yo defiendo a otros... La vida siempre pone a las personas en su lugar, en donde merecen”, dijo convencida.

CANTABA EN BARES Y NO QUERÍAN PAGARLE

Mientras crecía Cesia entendió que su sueño era ser famosa, aunque asegura que no sabía cómo lo lograría. Siendo de una familia humilde compuesta por dos comerciantes, no podía permitirse tomar clases de música, de idiomas o de deportes, pero entonces decidió ser autodidacta y buscar los medios para aprender.

“En YouTube aprendí a tocar guitarra y ukelele, solita aprendí a hablar inglés, luego me gané una beca por excelencia académica en una escuela de inglés y ahí terminé de aprender”, dijo entre risas.

Con mucho orgullo y nostalgia comentó que comenzó a cantar a los cinco años, por su cuenta, frente a su familia; luego, cuando tenía menos de 10 años participó en su primer concurso de canto en su centro educativo interpretando la canción “La de la mochila azul”, de Pedro Fernández, y logró ganar el primer lugar.

Así lucía Cesia Sáenz en el concurso escolar donde ganó el primer lugar.

Con el tiempo fue cantando más y era invitada a participar en eventos locales de su departamento, aunque de manera gratuita.

Eventualmente comenzó a cantar por su cuenta en bares y restaurantes; en algunos lugares le pagaban 2,500 lempiras por dos horas cantando y en otros ni siquiera querían hacerlo.

“Como a los 19 empezó a cantar en bares y restaurantes. Me daban 2,500 por dos horas y a veces no me querían pagar y yo tenía que pagar mi transporte, mi comida y se sentía como que no disfrutaba la gente, no me hacía caso”, dijo apesarada.

A pesar de no ser valorada, Cesia recuerda con cariño esa etapa de su vida en la que “regalaba” su talento, porque le sirvió para perder el miedo al escenario.

Posteriormente comenzó a laborar en otros rubros. Por ejemplo, su primer trabajo fue en un restaurante donde repartía comida, pero únicamente ganaba 500 lempiras a la semana. “Se me iban en los pasajes”, dijo entre risas y con cara apenada.

Por consejos de su madre renunció a ese empleo y posteriormente, se arriesgó a montar su propio bar, el cual eventualmente convirtió también en restaurante, con el cual comenzó a obtener buenas ganancias.

Ella narra con orgullo cómo a sus 20 años sacó con éxito la tarea de pagar un local, los sueldos de sus tres empleados y obtenía ganancias para ayudar a su madre y hermanas, pero como a muchos, la pandemia del covid-19 le perjudicó y tuvo que cerrar su negocio.

SU PASO POR LA ACADEMIA Y SU PREMIO

Y antes de que el mortal virus llegara a Honduras, Cesia también probó su suerte para entrar a La Academia, pero en aquella ocasión, la suerte no la acompañó y no fue elegida.

“Concursé en La Academia cuando llevaron a Angita (Angie Flores) y a Jorge Alejandro... No era mi tiempo”, dijo optimista.

Sin embargo, desde que supo que sus compatriotas serían los seleccionados los apoyó votando y siguiendo sus presentaciones, pues se sentía muy bien representada.

Votábamos por ella (Por Angie, cuando Jorge fue eliminado) y lloramos el día que no ganó. Dalú se merecía ganar, pero uno como hondureño también quería que ganara ella (Angie) pero todos son ganadores, la verdad”, aclaró, en respuesta a un reciente malentendido en el que algunos usuarios de redes sociales insinuaron que Cesia estaba en contra del triunfo de su antecesora, la mexicana Dalú.

VEA: Dalú borra todos los tuits que tenía en apoyo a Cesia ¿Qué pasó?

Dos años más tarde volvió a intentarlo y audicionó para representar a Honduras en el país azteca... Y lo logró.

Siendo la única hondureña en esta edición y una de los cuatro extranjeros; además, la única que no contaba con clases de canto, discos o sencillos grabados y seguidores en redes sociales, logró coronarse como la vencedora gracias a su arrollador talento.

“No sabía nada, no tenía Spotify, YouTube, solo Instagram y con pocos seguidores, los demás los fui haciendo mientras estaba en La Academia”, dijo la talentosa chica.

Como premio obtuvo la oportunidad de grabar sus dos primeros sencillos, siendo “Me rehúso” el primero; además, se hizo acreedora de un millón de pesos mexicanos y otras cifras menores por haber ganado retos a medida se desarrollaba el concurso.

Sin embargo, la hondureña afirmó que aún no le han entregado su premio en efectivo, pues primero debe tramitar una documentación en México, pero espera poder hacerlo muy pronto y así comenzar a cumplir su otro sueño de volver a emprender un negocio y también ayudar a generar espacios para el arte en Honduras.

LA PROMESA DE XIOMARA CASTRO

El 31 de agosto del presente año Cesia fue recibida en la Casa Presidencial para hablar con la presidenta Xiomara Castro, ahí ambas conversaron sobre sus logros personales: una fue la primera hondureña en ganar la presidencia de su país y la otra la primera en ganar La Academia.

También hablaron sobre la necesidad de construir oportunidades para los jóvenes artistas del país, se tomaron fotografías y Cesia le cantó un fragmento de una canción.

La mandataria también le hizo entrega de un reconocimiento y junto a la titular de Cultura, Arte y Deportes, Anarella Vélez, le entregó el Premio a la Excelencia, que lleva por nombre Clementina Suárez, considerada la “matriarca de la poesía hondureña”.

“Gracias por este gran honor mi querida presidenta @xiomaracastroz la amo y la admiro. Estoy agradecida de todo el apoyo y sus palabras de aliento, gracias a mi país hermoso también por hacer esto realidad, seguiré trabajando para poner en alto el nombre de Honduras. Qué galardones tan hermosos”, escribió Cesia en sus redes sociales como agradecimiento.

En la entrevista, el influencer le preguntó si en sus reuniones la mandataria le había hecho alguna promesa, ante lo cual ella respondió sin vacilaciones: “Sí, dijo que me iba a apoyar, que iba a apoyar a mi familia y que iba a apoyar el arte”... Y en seguida sacó su teléfono celular y comenzó a mostrar y a leer las conversaciones que han tenido por WhatsApp, dejando en evidencia que la comunicación entre ambas se ha mantenido.

“Vamos juntas a transformar a Honduras, tú con tu encanto, tu voz y el amor por esta patria y yo con la entrega para refundar este país. Sabes que en lo que pueda apoyar a tu familia me avisas, estoy a la orden. Igual princesa mi admiración siempre”, decía uno de los mensajes escritos por Xiomara.

Cesia, junto a la presidenta y su nieto el 15 de septiembre en el Estadio Nacional.

Recientemente, ambas se unieron para llevar alegría a los niños de la aldea El Porvenir, en Comayagua, lugar de donde Cesia es originaria, en el marco del Día del Niño Hondureño.

Con dulces, comida, pastel y piñatas, los pequeños pasaron un ameno momento junto a la joven, quien se ha convertido en el orgullo de su comunidad.

“Al ratito le voy a escribir (a la presidenta) porque quiero hacer un proyecto con ella en mi escuela donde yo estudié para donar algo bonito”, dijo Cesia y acto seguido continuó soñando en las muchas formas de seguir brillando en su vida personal y profesional.

“Quiero seguir estudiando en la universidad (pues es pasante de Arquitectura) y cantando. Voy a abrir una disco en Comayagua... Quiero crecer y tener mucho dinero y ayudar a gente que tenga talento. Yo toda mi vida estuve esperando y tuvo que venir alguien de México a ayudarme, pero el pueblo (hondureño) sí es otro rollo”, aseguró.

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