Bogotá, Colombia.- En un ambiente más cercano a la celebración que al duelo, en el Movistar Arena de Bogotá miles de personas se dieron para acompañar en un homenaje póstumo al cantante colombiano de música popular Yeison Jiménez, quien murió el sábado anterior en un accidente de avión en el centro del país.
El bullicio en el exterior de la arena capitalina, a donde llegaron los fanáticos del artista desde la noche del martes, se fue trasladando con el paso de las horas al interior del recinto, ese mismo donde Jiménez consolidó su carrera en julio de 2024 al agotar en cuestión de horas las entradas para su ‘17/32 Invicto tour’.
Poco a poco, las personas fueron llenando cada una de las butacas dispuestas al interior del Movistar Arena, cuyo espacio central fue transformado en un escenario de despedida solemne.
Sobre la tarima principal, una gran pantalla LED presidió el recinto con el nombre de Yeison Jiménez en letras blancas y un mensaje de homenaje, acompañado por los años de su vida (1991-2026).
A los costados y al frente del escenario, coronas florales fueron dispuestas en filas, formando un marco silencioso que rodea el lugar donde reposan los ataúdes.
En la primera línea, alineados frente al público y al escenario estaban los féretros con la foto de Jiménez y de las otras cinco personas que murieron en el accidente, cubiertos de arreglos florales y custodiados por familiares, allegados y personal de logística.
Las luces, tenues y dirigidas, iluminaban el conjunto con un tono respetuoso, mientras el público ocupaba las graderías entonando las canciones del artista fallecido, en un ambiente más eufórico que contenido, más cercano al espectáculo que al recogimiento, en un recinto acostumbrado al ruido de los conciertos que hoy se resiste a entregarse al silencio propio de los funerales.
"El cuarto 'sold-out'"El evento solemne inició sobre las 13.30 hora local (18.30 GMT) cuando en el escenario apareció un integrante del equipo del artista que le dio la bienvenida a los asistentes dejando claro que este era "el cuarto 'sold-out' de Yeison Jimenez en el Movistar Arena".
Acto seguido, Víctor Hugo Aristizábal, otro miembro del entorno cercano de Jiménez, dedicó un homenaje al cantante así como a Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín, Jefferson Osorio, Weisman Mora y al piloto Fernando Torres Rojas, quienes también murieron en el siniestro aéreo en Paipa, municipio ubicado en el departamento Boyacá (centro).
La solemnidad le dio paso a la música que inició con la presentación del artista Pipe Bueno, que interpretó 'Tengo ganas', de la autoría de Jiménez.
Después pasaron por el escenario Jorge Andrés Alzate, conocido en la escena musical como Alzate, y la pareja conformada por Jessi Uribe y Paola Jara.
"Vuela tranquilo"
El momento más emotivo de la velada se vivió cuando Luz Mery Galeano, madre de Jiménez, subió al escenario junto a Taliana, la hija mayor del artista.
"Vuela tranquilo, ve al cielo. Aquí está tu heroína", dijo entre sollozos y con la voz entrecortada la mujer, tras un minuto de un silencio aturdidor que se apoderó del recinto.
En tanto, la hija del artista agradeció a los asistentes el acompañamiento y pidió elevar una oración al cielo por su padre.
"Agradezcan mucho por sus padres", dijo la menor.
La velada continuó con las presentaciones de Luisito Muñoz, Francy, Arelis Henao, Sebastián Ayala y John Alex Castaño, entre otros
Disturbios durante el homenaje
Un numeroso grupo de personas que no pudo ingresar al Movistar Arena de Bogotá para participar en el homenaje al cantante Yeison Jiménez, fallecido el sábado en un accidente aéreo junto con otras cinco personas, protagonizó disturbios fuera del recinto.
"Hubo una distribución de entradas que eran insuficientes para quienes querían entrar y eso generó algunos disturbios. Ahí está presente la Policía, los gestores y la UNDMO (Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden, el escuadrón antidisturbios de la Policía), que ya tuvo la necesidad de actuar para dispersar", expresó el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.
En videos publicados en redes sociales se ve cómo la multitud intenta saltar los controles, a lo que el UNDMO respondió lanzando gases lacrimógenos para dispersar a quienes aún hacían fila para entrar al Movistar Arena, que ya estaba lleno.
"Había más de 3.000 o 4.000 personas que querían, de forma irresponsable y violenta, entrar a la fuerza, entonces tocó proceder y utilizar la fuerza mediante la UNDMO para controlar y ya en este momento está controlado", expresó el comandante de la Policía de Bogotá, general Giovanni Cristancho.
Jiménez, de 34 años, nacido en el municipio de Manzanares, en el departamento de Caldas, fue un hombre de origen humilde que en su infancia trabajó en Corabastos, el principal mercado de productos agroalimentarios de Bogotá, y que encontró la muerte cuando estaba en la cúspide de su carrera.
El artista se convirtió en una de las figuras más representativas de la música popular colombiana y, además de su carrera artística, impulsó una fundación con la que desarrolló iniciativas de apoyo social dirigidas a comunidades vulnerables, en especial a niños y jóvenes.
Por esa razón, miles de personas se dieron cita este miércoles para participar en un homenaje póstumo al artista.
El bullicio en el exterior de la arena capitalina, a donde llegaron los fanáticos del artista desde la noche del martes, se fue trasladando con el paso de las horas al interior del recinto, ese mismo donde Jiménez consolidó su carrera en julio de 2024 al agotar en cuestión de horas las entradas para su ‘17/32 Invicto tour’.
Allí sus familiares, amigos y otros artistas colombianos de música popular como Pipe Bueno, Alzate, Jessi Uribe, Paola Jara y Luis Alfonso, entre otros, le rindieron un homenaje y le dieron un último adiós.