Los Ángeles, Estados Unidos.- Barry Keoghan lleva meses reduciendo su presencia pública. El actor irlandés, conocido por su papel en Saltburn y por su reciente aparición en la película de Netflix "Peaky Blinders: El hombre inmortal", explicó esta semana en el programa The Morning Mash Up de SiriusXM que el origen de esa retirada tiene un nombre claro: el acoso en redes sociales.
Las críticas, según él mismo detalló, se concentran en su aspecto físico y se intensificaron tras hacerse pública su ruptura con la cantante Sabrina Carpenter en diciembre de 2024, después de aproximadamente un año de relación. "Hay mucho odio en internet. Es mucho abuso sobre mi aspecto", afirmó durante la entrevista.
Keoghan explicó que, aunque se alejó de las plataformas digitales, la curiosidad natural de querer saber cómo son recibidas sus apariciones públicas lo lleva a volver a ellas con cierta frecuencia, y que lo que encuentra no resulta agradable.
Lo que comenzó como un malestar personal ha derivado, según sus palabras, en algo con consecuencias directas sobre su trabajo: "Cuando eso empieza a filtrarse en tu arte, se convierte en un problema, porque entonces ya no quieres ni estar en pantalla".
El actor también mencionó a su hijo Brando, de tres años, fruto de su relación anterior con Alyson Sandro, como una de sus principales preocupaciones. Le inquieta que el niño pueda encontrarse en el futuro con el rastro de esos mensajes en internet. Keoghan y Carpenter se conocieron a finales de 2023 y confirmaron su relación semanas después.
El actor llegó a protagonizar el videoclip de Please Please Please, uno de los mayores éxitos de la cantante. La ruptura se produjo en diciembre de 2024.
A pesar del desgaste que describe, Keoghan sigue activo profesionalmente. Además de su participación en la película de Peaky Blinders, tiene confirmado el papel de Ringo Starr en el biopic sobre los Beatles dirigido por Sam Mendes.