Tegucigalpa, Honduras
El pintor hondureño Moisés Becerra falleció en Milán, Italia, donde residía desde hace más de 25 años.
El artista, que nació en Dulce Nombre de Copán en 1926, era Premio Nacional de Arte y Premio Marconi al Arte, el más importante de Italia, entre los 15 reconocimientos y diplomas obtenidos a lo largo de su vida artística.
Becerra, cuya obra se define dentro de la corriente de la neo figuración, se trasladó de su natal Copán a Tegucigalpa en 1944, para ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Más tarde, obtuvo una beca y viajó a Roma donde continuó sus estudios e inició ahí una carrera en el mundo del arte que trascendió fronteras.
En Milán, Italia, fundó una galería de arte para promover la pintura latinoamericana y, se desempeñó también en la docencia en el Instituto Constanza y la Academia Modigliani.
Parte de su obra en la que pinta al hombre cotidiano y sus hechos, siempre con la mirada, entre imaginativa y poética, puesta en su propia tierra y sus problemas, están en el Museo del Hombre Hondureño, ubicado en el centro histórico de Tegucigalpa, el Banco Central de Honduras, Casa Presidencial y Secretaría de Relaciones Exteriores, entre otros.
El pintor hondureño Moisés Becerra falleció en Milán, Italia, donde residía desde hace más de 25 años.
El artista, que nació en Dulce Nombre de Copán en 1926, era Premio Nacional de Arte y Premio Marconi al Arte, el más importante de Italia, entre los 15 reconocimientos y diplomas obtenidos a lo largo de su vida artística.
Becerra, cuya obra se define dentro de la corriente de la neo figuración, se trasladó de su natal Copán a Tegucigalpa en 1944, para ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Más tarde, obtuvo una beca y viajó a Roma donde continuó sus estudios e inició ahí una carrera en el mundo del arte que trascendió fronteras.
En Milán, Italia, fundó una galería de arte para promover la pintura latinoamericana y, se desempeñó también en la docencia en el Instituto Constanza y la Academia Modigliani.
Parte de su obra en la que pinta al hombre cotidiano y sus hechos, siempre con la mirada, entre imaginativa y poética, puesta en su propia tierra y sus problemas, están en el Museo del Hombre Hondureño, ubicado en el centro histórico de Tegucigalpa, el Banco Central de Honduras, Casa Presidencial y Secretaría de Relaciones Exteriores, entre otros.