Alec Baldwin tras la tragedia de Rust: "Nadie vino a verme durante la primera semana"
Alec Baldwin rompe el silencio sobre el impacto personal y legal que dejó la tragedia en el set de Rust y las secuelas que aún marcan su vida y su carrera
- Actualizado: 09 de enero de 2026 a las 14:51
Alec Baldwin se refirió por primera vez con amplitud al peso que dejó en su vida la tragedia ocurrida durante el rodaje de Rust, un episodio que marcó un antes y un después tanto en su ámbito personal como profesional.
El 21 de octubre de 2021, en un set de filmación en Nuevo México, el actor accionó un arma de utilería durante un ensayo. El disparo provocó la muerte de la directora de fotografía Halyna Hutchins y derivó en una investigación judicial que sacudió a la industria cinematográfica y lo colocó bajo un escrutinio constante.
Desde entonces, Baldwin ha debido enfrentar un proceso legal prolongado, acompañado de una exposición pública incesante.
Ese escenario, según explicó, tuvo efectos directos en su salud y en su estabilidad cotidiana. “Me ha quitado al menos una década de vida”, afirmó al describir el desgaste acumulado desde aquel día.
El actor reconoció que el impacto se extendió de forma inmediata a su entorno más cercano. “Las personas que más me preocupaban, las personas por las que sentía un dolor más profundo, eran mi mujer y mis hijos”, expresó al relatar cómo la situación alteró la dinámica familiar y su percepción del futuro.
Baldwin también habló del deterioro emocional que atravesó tras el accidente. Admitió haber vivido episodios de depresión profunda y pensamientos recurrentes de suicidio.
“Hay un punto en el que dices ‘no quiero despertar otro día, me voy a ir’. Juro por Dios que hablar de ello me resulta bastante desagradable, porque hablar de suicidarse y hacerlo de verdad son dos cosas profundamente distintas”, señaló.
Ese estado límite quedó grabado en recuerdos persistentes.
“Yo recuerdo que solía quedarme en la cama y pensar ‘No puedo despertar otro día y que sea igual’”, relató, antes de explicar qué lo sostuvo en ese momento. “De alguna manera encontré la fe en Dios para no hacerlo”.
En el plano judicial, el actor cuestionó la actuación de las autoridades locales durante los primeros días de rodaje. “Nadie vino a verme durante la primera semana que manejamos armas de fuego. Nadie vino a decirme nada diferente. Fue después del hecho. Todo se cambió entonces y eso me dio miedo”, afirmó.
Baldwin fue aún más crítico con el enfoque de la fiscalía. “Los fiscales de Nuevo México querían que sus nombres salieran en los periódicos. Eso era lo que querían”, sostuvo al referirse a la conducción del caso y a la presión mediática que acompañó el proceso.
Pese a las resoluciones judiciales posteriores, el actor reconoció que las secuelas no han desaparecido. El episodio, según su propio testimonio, continúa influyendo en su salud, su entorno familiar y su vida profesional, como una herida que permanece abierta.