Economía

Gobierno perdió en diciembre el control del déficit fiscal de 2013

A noviembre del año pasado, el resultado fue -5.2% del PIB, en línea con la meta revisada, pero en diciembre se disparó por la abrupta caída de las recaudaciones tributarias y el excesivo gasto.

    15.02.2014

    La administración del expresidente Porfirio Lobo Sosa perdió en diciembre de 2013 el control del déficit fiscal por la caída de las recaudaciones tributarias y el excesivo gasto corriente.

    Pese a la aprobación de ocho reformas fiscales o “paquetazos”, el gobierno anterior no pudo alcanzar la meta de ingresos tributarios programada para el año pasado, que era de 60,224 millones de lempiras.

    Al cierre del ejercicio fiscal anterior, el déficit fue de -7.7% del PIB, superior a la meta revisada de -6% y al porcentaje inicial del -4.5% establecido en el Programa Monetario 2013-2014. En valores absolutos, el déficit ascendió a 29,612.6 millones de lempiras, de acuerdo con cifras publicadas por el Banco Central de Honduras (BCH).

    Comportamiento

    Un informe preparado por la Secretaría de Finanzas (Sefin), denominado “Gobierno central: cuenta financiera noviembre” revela que a noviembre de 2013 el déficit fiscal neto era de -5.2% del PIB, equivalente a 19,879.1 millones de lempiras.

    El Producto Interno Bruto, en valores nominales, ascendió a 384,051 millones de lempiras.

    Lo anterior significa que en diciembre de 2013 el déficit fiscal fue de -2.5% del PIB y 9,733.5 millones de lempiras en valores nominales.

    En julio de 2013, las autoridades del Banco Central anuncian que el gobierno ha revisado hacia el alza la meta del déficit fiscal neto, pasando de -4.5% del PIB (17,282.3 millones de lempiras) a -6% (23,043.1 millones de lempiras).

    Al cierre del primer semestre del año anterior, la Secretaría de Finanzas publica que el déficit fiscal ascendió a -2.8% del PIB (10,735.1 millones de lempiras en valores nominales), lo que indicaba que el resultado a finales del año sería superior al -4.5%.

    Para junio de 2013, el gobierno Lobo Sosa tenía claro el panorama sobre el comportamiento de las recaudaciones tributarias, que señalaba una caída de los ingresos. Además, los gastos corrientes observarían un aumento, el que es típico en los años electorales.

    Desde marzo del año pasado, el Colegio Hondureño de Economistas (CHE), a través de su presidente Roldán Duarte, y el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), mediante su representante en el país Hugo Noé Pino, advirtieron que la administración Lobo Sosa no cumpliría la meta de déficit fiscal. Duarte y Pino coincidieron que durante 2010-2012 no hubo una política fiscal consistente y las finanzas públicas habían empeorado, lo que quedó ratificado con el déficit de 7-7% del PIB durante 2013.

    La misma preocupación la había externado la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), quien dijo en agosto de 2013 que para avanzar en el proceso de consolidación fiscal era importante trabajar tanto en los gastos como en los ingresos, así como en el fortalecimiento del desempeño de las empresas públicas -ENEE y Hondutel-.