Caída impresionante
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San Pedro Sula, Honduras.- El sector camaronero hondureño no ha logrado recuperar el terreno perdido en los últimos años. A pesar de que las exportaciones muestran una mejoría en 2026, la industria enfrenta dificultades para recuperar mercados y resiente las altas temperaturas que afectan la producción en la zona sur del país.
Según el informe de Comercio Exterior de Bienes del Banco Central de Honduras (BCH), las exportaciones de camarón ascendieron a $119.3 millones a mayo de 2026, un 9.2% más que en el mismo período del año anterior.
Este aumento está relacionado con un mayor volumen exportado y una mejora en los precios, principalmente en Europa. Sin embargo, los representantes del sector consideran que todavía hay mucho camino por recorrer para volver a los niveles alcanzados antes de 2024.
En 2025, Honduras exportó un poco más de 69 millones de libras de camarón, generando $260.9 millones, una mejora frente a 2024, pero aún inferior a las 78.6 millones de libras enviadas al exterior en 2023.
Para Javier Amador, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah), estas diferencias reflejan que la recuperación ha sido parcial.
El mapa de los principales compradores también ha cambiado. La Unión Europea se consolidó en 2025 como el principal destino de exportación con 26.3 millones de libras, que sumaron $123.8 millones, mientras que México recibió otros 26.1 millones de libras de camarón hondureño.
Ese crecimiento ha ayudado a compensar, en parte, la fuerte caída de las exportaciones hacia Taiwán, que hasta 2023 era el principal mercado del sector camaronero nacional.
Amador recordó que el país llegó a exportar unos 35 millones de libras a la isla, generando $106 millones, pero la situación cambió tras la ruptura de las relaciones diplomáticas y la posterior denuncia del tratado de libre comercio, que dejó al camarón hondureño sujeto a un arancel de 25%.
No obstante, Taiwán continúa comprando más camarón que China. En 2025 recibió 6.1 millones de libras por $16.9 millones, mientras que las ventas al mercado chino apenas alcanzaron las 753,206 libras por un valor de $2.3 millones.
Amador indicó que Honduras puede vender más camarón a China, pero los precios ofrecidos por compradores dificultan los costos de producción y competir en condiciones de igualdad con otros proveedores.
Otro mercado que el sector busca recuperar es el de Guatemala, cerrado desde 2025 para las exportaciones de camarón hondureño. Según la Andah, el país compraba alrededor de dos millones de libras al año y, aunque empresas hondureñas fueron sometidas a inspecciones sanitarias, las ventas todavía no se han reanudado.
A las dificultades para colocar el producto se suma un mercado internacional con abundante oferta. Ecuador, uno de los mayores productores de camarón del mundo, tiene una fuerte influencia sobre los precios de referencia, y este año ha tenido un aumento de 14% en sus exportaciones, por lo que países como Honduras enfrentan una presión adicional para ser más eficientes y aumentar la productividad.
Sin embargo, producir más tampoco está resultando sencillo. Amador señaló que este año las altas temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño están afectando las fincas en Choluteca y Valle, donde se han registrado temperaturas de hasta 48 grados Celsius. A ello se suman altos niveles de salinidad y menor oxígeno en el agua.
Estas condiciones generan estrés en el camarón, reducen su crecimiento y afectan la supervivencia dentro de los estanques, lo que termina incidiendo directamente en la producción.
Para una industria que todavía intenta recuperarse de los golpes de los últimos años, el clima, específicamente la influencia del fenómeno de El Niño, representa un reto adicional y difícil de controlar.
Adaptarse requiere inversión y este es precisamente uno de los puntos que más preocupa a los productores. Mejorar la tecnología, los sistemas de producción y la capacidad de las fincas demanda recursos, pero muchas empresas todavía cargan con una fuerte presión financiera y encuentran dificultades para acceder a capital en condiciones favorables, dijo el experto.
La reducción de la actividad también se refleja en el número de fincas. La Andah estima que el país llegó a contar con unas 420 fincas camaroneras, pero actualmente solo funcionan cerca de 200. El gremio calcula además que se han perdido alrededor de 6,000 empleos directos y miles de puestos indirectos vinculados a esta actividad económica.
Amador reconoció que el Gobierno ha comenzado a adoptar algunas medidas que podrían ayudar al sector, entre ellas la ampliación de la vigencia del régimen de importación temporal y propuestas para facilitar financiamiento a menores tasas a los sectores productivos. No obstante, considera que sus efectos tardarán en reflejarse debido a la situación financiera que todavía enfrentan numerosas empresas.
Hasta junio, las estadísticas de la Andah muestran que Honduras había exportado alrededor de 34.9 millones de libras. La Unión Europea y México concentraron la mayor parte del volumen, con 14.2 millones y 13.7 millones de libras, respectivamente.
Para el cierre de 2026, la expectativa del sector es al menos acercarse a los resultados del año pasado; una meta que, aunque modesta frente a los niveles de 2023, permitiría sentar las bases para intentar una recuperación más sólida en 2027.