Honduras posee un fuerte tejido empresarial afincado en el sector de las medianas y pequeñas empresas. Una fuerza laboral que permite impulsar decenas de actividades económicas en áreas de interés como agroindustria, alimentos, servicios, manufactura y comercio, entre otras.
Según el “Diagnóstico Sectorial de la Mipyme no Agrícola en Honduras” (2013) en el país existe alrededor de 590,500 mipymes las que generan 1.167.780 empleos directos y se convierten en un poderoso músculo económico por su aporte al desarrollo.
El sector despierta interés por parte de la banca que busca afianzar los planes de inversión, ampliación, modernización de las compañías.
De acuerdo con datos de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), hay interés de parte de la banca en acompañar a los dueños de medianas y pequeñas empresas, incluso tienen proyecciones de incrementar sus carteras crediticias.
La competencia en el sector es fuerte, e incluye propuestas llamativas como la de Promerica, la cual ha presentado Promerica Pyme, un instrumento financiero que ofrece seis meses de periodo de gracias, 12% de tasa de interés y un plazo de 12 años.
Promerica manifiesta que cree fielmente en el rol que el empresario del sector pyme juega en la economía, ya que son las empresas que mueven ingresos, circulante, generan altos volúmenes de empleo que se distribuye entre varias empresas.
La experiencia en este segmento les ha permitido proponer y liderar el mercado del sector pyme y la idea es seguirlo fortaleciendo, educarlo y convertirse en un brazo financiero que ayude construir con este pujante tejido empresarial, partiendo de una responsabilidad financiera que es de completo beneficio para los mismos empresarios.
Panorama del sector
Aunque se carece de datos actualizados sobre inclusión financiera de las Pequeñas y medianas empresas hondureñas, se ha logrado un notable avance en varios aspectos normativos, pero aún no han elaborado una estrategia integral para recopilar datos más completos para tener una radiografía más completa del sector.
De acuerdo con datos del Global Findex, del Banco Mundial (2011), indica que 21% de los hondureños (mayores de 15 años) tenían cuentas en una institución formal, en tanto que 9% habían ahorrado en una institución formal durante el año previo.
Aunque existen grandes retos en el sector como la informalidad, altos costos, inseguridad y problemas familiares (dado que el núcleo de gran parte de los pequeños emprendimientos es de carácter familiar), es un mercado en crecimiento y atractivo para la banca.
La cartera de créditos de la banca privada de 2014 en rubros de financiamiento para Pymes como comercio, servicios y transporte, superó los 65,000 millones de lempiras.
En Honduras, el 95% de las empresas en general son pymes y su aporte a la generación de empleo es robusta. De su buen desempeño depende en buena medida la mejora en la calidad de vida de miles de familias a escala nacional.
De acuerdo con un estudio a cargo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre el panorama de crédito para este segmento, el 96% de los bancos de la región asegura que las pyme son estratégicas para su negocio.
En 2014, las micro, pequeñas y medianas empresas registraron un crecimiento de 15% en sus carteras de crédito y clientes. La cartera total de colocaciones de fondos ascendió a 5,918 millones de lempiras y se destaca además el empoderamientos de las mujeres en este sector.
De la cartera estimada para 2014, el 57% de los montos eran destinados para mujeres.
Obstáculos a la vista
Sin embargo, no todo es color de rosa para el sector. La falta de historia crediticia o de garantía y la informalidad son los principales obstáculos que enfrentan las pequeñas y medianas empresas.
Este último panorama no es exclusivo de Honduras. Según el estudio “El missing middle y los bancos”, a cargo de la Felaban, el 51% de las entidades financieras coinciden en que la informalidad es una de las grandes barreras para que no atiendan a las empresas más pequeñas que a las que actualmente les prestan servicio.
Este dato es el resultado de una consulta a 110 bancos de 21 países de la región y a 30 instituciones microfinancieras de 11 naciones.