Tegucigalpa, Honduras.- La calificadora de riesgo Standard & Poor´s (S&P) mejoró a Honduras la perspectiva de baja a estable en su última revisión a la economía nacional, explicado por la reducción de la incertidumbre política después de la crisis provocada por las elecciones de 2025.
En cuanto a la categoría soberana, se confirmó en “BB”, de acuerdo con un comunicado publicado por la agencia S&P. Agregó que el nuevo gobierno, presidido Nasry Asfura desde el pasado 27 de enero y por un periodo de cuatro años, ha introducido ajustes relevantes en su enfoque económico, priorizando la consolidación fiscal y una relación más cercana con el sector privado, así como con organismos internacionales y Estados Unidos.
La perspectiva estable refleja la expectativa de que estas condiciones se mantengan en el corto plazo, lo que podría contribuir a reducir riesgos fiscales, incluyendo posibles obligaciones derivadas de disputas legales contra el Estado.
En su análisis, la firma también destaca que Honduras ha mantenido déficits fiscales moderados y un perfil de deuda relativamente favorable, con una parte importante de sus compromisos adquiridos en condiciones concesionales. De acuerdo con la Secretaría de Finanzas, el déficit fiscal de la administración pública cerró en -0.7% del PIB, equivalente a 6,743 millones de lempiras (2.5% era la meta) y el gobierno central reportó 1.9% (-3.7% era la meta), que significó L19,577.7 millones.Sin embargo, advierte que persisten debilidades estructurales, como el bajo ingreso per cápita —estimado en unos 3,900 dólares para 2026— y limitaciones en sus instituciones.
En el plano económico, Standard and Poor´s prevé que el crecimiento del país se modere a alrededor del 3% entre 2026 y 2029.
Este comportamiento estaría influido por la normalización de las remesas —que representan cerca del 30% del PIB—, condiciones financieras internacionales más restrictivas y el impacto de los precios de la energía. La economía nacional creció 3.8% en 2025, de acuerdo con el Banco Central de Honduras (BCH).
El informe también señala que el nuevo gobierno enfrenta el reto de ordenar las finanzas públicas tras un aumento del gasto y de la deuda durante el periodo de transición política. En ese sentido, se proyecta que la deuda pública neta se estabilice en torno al 41% del PIB en los próximos años, mientras se implementan medidas para contener el déficit.
Otro de los temas analizados es la situación del sector energético, particularmente la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), la que registra pérdidas y atrasos, lo que representa una carga para las finanzas del Estado y un obstáculo para atraer inversión.
En cuanto a los escenarios, la calificadora advierte que podría rebajar la nota si factores externos —como una caída en la inversión o un entorno internacional adverso— afectan el crecimiento y presionan las finanzas públicas.
Por el contrario, una mejora en la calificación dependería de avances más rápidos en reformas estructurales, fortalecimiento institucional y mayor dinamismo económico sostenido. Standard and Poor´s sostiene que Honduras continúa expuesta a riesgos externos como variaciones en el flujo de remesas, cambios en la economía global y fenómenos climáticos, elementos que podrían incidir en su desempeño económico en el mediano plazo.
Dante Mossi, expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), sostiene que la calificación de S&P viene a confirmar que Honduras mejoró su calificación de riesgo país. No obstante, señala que el informe plantea retos como reducir el déficit fiscal, recortar el número de instituciones de la administración pública.
Subraya que otro elemento relevante es que la calificadora da la bienvenida a la inversión extranjera y el retorno de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). De acuerdo con JP Morgan Chase, la tasa de riesgo país de Honduras es de 2.12 puntos, mejor que el 2.34 del cierre de 2025.